La construcción del Puente Chacao, que ya alcanza un 63 % de avance físico, atraviesa uno de sus momentos más tensos tras la denuncia pública realizada por el sindicato Sintrasar. Los trabajadores que desempeñan funciones en la pila central de la estructura manifestaron su temor ante la recurrencia de desperfectos en el sistema de elevación, advirtiendo que las condiciones actuales podrían desencadenar una tragedia. El presidente nacional de la organización gremial, Luis Cortés, fue enfático en señalar que la situación del ascensor que traslada al personal a unos 190 metros de altura es crítica y que las soluciones entregadas por la empresa han sido superficiales ante un problema que califican de fondo.
El dirigente explicó que los incidentes técnicos no son hechos aislados, sino una constante que pone en riesgo la vida de quienes operan en las alturas del canal. «Estamos denunciando en este minuto primero la falta de seguridad respecto a un equipo que es el elevador de la pila central que ya tiene constantemente fallas, pasa de largo, pasa en banda, se le cae en piezas, está desalineado», sostuvo Cortés con preocupación. El último episodio registrado involucró la salida de una polea del sistema, lo que obligó a una nueva detención del equipo. Sin embargo, el malestar radica en que, pese a los informes técnicos, el elevador sigue operando con cargas de entre 8 y 10 personas por trayecto, lo que eleva la incertidumbre entre los operarios. Ante la falta de respuestas definitivas, Cortés lanzó una dura interrogante hacia las autoridades y la concesionaria: «¿Qué están esperando que se caiga con personas adentro que entregamos compañeros fallecidos para recién repararlo?».
A la crisis de seguridad se suma un profundo conflicto por las condiciones económicas y contractuales. El sindicato acusa que los salarios ofrecidos no son atractivos para la mano de obra nacional, lo que ha derivado en una baja contratación de trabajadores locales. Según el líder sindical, la empresa ha planteado la posibilidad de traer soldadores desde Corea ante una supuesta escasez de especialistas en el país, argumento que el gremio rebate tajantemente. «El problema es que en Chile hay soldadores pero tienen un precio y es lo que no quieren pagar», afirmó el dirigente, añadiendo que existe un descontento generalizado por el pago de los días feriados en los turnos de 15 por 15, donde se les cancela un valor que califican de ínfimo, cercano a los mil pesos por jornada.
Desde la jefatura del Proyecto Puente Chacao, Carlos Contreras reconoció la existencia de un inconveniente técnico reciente en uno de los elevadores, aunque intentó transmitir tranquilidad asegurando que la seguridad es el eje prioritario tanto para el Ministerio de Obras Públicas como para el consorcio. Contreras indicó que existen programas de mantención preventiva vigentes y que se encuentran evaluando medidas adicionales para elevar los estándares de protección. No obstante, estas declaraciones no han logrado calmar los ánimos en la faena. Los 400 socios de Sintrasar se mantienen en estado de alerta y han convocado a una asamblea en terreno, precisamente en la pila central, para determinar si iniciarán una paralización de actividades. Los trabajadores insisten en que no retomarán la normalidad de las labores si no se garantizan reparaciones estructurales al elevador y se revisan las condiciones salariales que hoy los mantienen movilizados en el corazón del proyecto.
