Las consecuencias negativas del estrés laboral

Como cualquier tipo de estrés si se alarga el malestar, la sintomatología psíquica puede acabar en problemas físicos que precisan ser controlados y prevenidos para curarlos.

Las consecuencias del estrés laboral (cuando la capacidad de respuesta del trabajador se ve superada por un estímulo negativo en su quehacer laboral) pueden manifestarse a diferentes plazos, e incluso estar en un estado de latencia del que no se es consciente hasta que la consecuencia ya ha aparecido.

Consecuencias psíquicas

1- Deterioro cognitivo: la mente del ser humano es muy compleja. El cerebro es capaz de realizar tareas y funciones mentales que nos ayudan en el día a día en infinidad de ocasiones. Tareas del tipo memoria, atención, lenguaje, percepción… etc. Todas ellas se pueden resumir en el ámbito mental de la cognición.

Cuando se habla de deterioro cognitivo quiere decir que esas tareas poco a poco van disminuyendo o que la capacidad de rendimiento va viéndose dificultada. Es natural pensar que cuando fuerza un determinado aparato, este irá más lento.

Como un computador, si se abren muchos programas a la vez, su rendimiento será más lento de lo habitual, ya que para que su funcionamiento sea óptimo necesita no estar muy forzado.

Con los humanos pasa algo parecido, si forzamos la mente, esta se satura, y deja de tener un nivel óptimo de rendimiento.

2- Dificultad para concentrarse: La concentración es una función cerebral que mantiene a la persona en un estado focalizado sobre un determinado estímulo. Cuando se está activo y se dispone de un nivel de energía óptimo, la concentración funcionará sin problemas.

Pero en las personas que padecen estrés, el cansancio es tan elevado al no poder afrontar la situación, que la mente tendrá grandes dificultades para focalizar su atención en una determinada tarea.

3- Ansiedad y/o depresión: el estrés laboral presenta ante la mente del empleado ideas y afirmaciones que pueden influir en el desarrollo de un estado ansioso y/o depresivo.

En cuanto a la ansiedad, el hecho de no poder abarcar todas aquellas tareas encomendadas, aunque se intente realizarlas, hace que el organismo sufra ansiedad. El sistema nervioso está sobreactivado y además la mente lanza mensajes sobre las consecuencias que puede tener el hecho de no poder efectuar todo lo que el puesto requiere.

Por otro lado, la depresión puede derivar en pensamientos negativos. Frases como “no soy capaz” , “no puedo” , “ no valgo para nada” , “me siento inútil”, “no me siento valorado en mi trabajo”, producen que se desarrolle un sentimiento de ineficacia que puede desembocar en un problema psicológico.

Esto provoca que muchos trabajadores necesiten tomarse bajas laborales para poder afrontar la depresión.

4- Dificultad para tomar decisiones: es cierto que a veces el tiempo apremia a la hora de tener que tomar una determinada decisión, pero cuando se padece estrés, la presión que se siente es tan elevada que la persona tiene la sensación de no ser capaz de tomar una decisión adecuada.

También influye que las decisiones que ha tomado anteriormente no hayan sido valoradas. Por tanto, la sensación de incapacidad de tomar una buena decisión se torna algo natural en personas que sufren este tipo de estrés.

5- Trastornos del sueño o dificultad para conciliar el sueño (insomnio): entender el porqué de esta consecuencia es simple. Nuestro organismo está más activado de lo normal, por lo que el ritmo circadiano encargado de regular nuestras horas de sueño se verá afectado. En personas que padecen estrés, su mente está en constante movimiento con pensamientos acerca de la problemática.

No son capaces de relajarse, por lo que a la hora de descansar, el organismo no obtiene unos niveles óptimos de tranquilidad para poder dormir lo que necesita.

6- Trastornos sexuales: el estrés laboral también puede afectar a la persona en el ámbito de su sexualidad.

La sexualidad es un acto en que el principal objetivo para el ser humano debe ser la obtención de placer. Para que el organismo se encuentre en plenas facultades para disfrutar de la sexualidad, debe tener unos niveles óptimos tanto de energía como de calma.

Algo así como un equilibrio básico para la predisposición al disfrute. Pero las personas que padecen estrés laboral no están mental ni físicamente en óptimas condiciones para disfrutar del sexo.

Las alteraciones sexuales que podemos encontrar en este tipo de pacientes en concreto son las siguientes: Disfunción eréctil; Eyaculación precoz; Disminución del apetito sexual.

7- Deterioro de las relaciones personales: esto ocurre cuando las personas no pueden desconectarse del trabajo. Al sufrir estrés, la persona no encontrará un momento adecuado para dedicarse a la familia, los amigos o la pareja.

Al no dedicar tiempo, por el malestar que padece, las relaciones se van deteriorando poco a poco haciendo que incluso la persona pueda verse en una situación de soledad.

8- Aumento de conductas perjudiciales para la salud: las personas que sufren estrés laboral, tienen tendencia a adoptar conductas que pueden ser nocivas para ellos mismos. Existe un aumento de probabilidades de que la persona se comporte de una forma adictiva ante una determinada sustancia, como puede ser, el tabaco, el alcohol u otro tipo de drogas.

Esto también es aplicable a desórdenes en la alimentación.

9- Síndrome Burnout: el síndrome de burnout implica de forma general la presencia de una respuesta de estrés prolongada en el tiempo. La respuesta se da ante variables emocionales e interpersonales que pueden darse en el puesto laboral. El síndrome presenta consecuencias como: ineficacia, negación y fatiga crónica.

Consecuencias físicas

El estrés laboral no solo puede afectar a la persona de forma psíquica sino también a nivel físico.

El individuo puede mostrar síntomas o enfermedades que están altamente relacionadas con el estrés y para ello es importante advertir que no todas las personas que sufren de estrés laboral tienen porqué padecer las enfermedades que se citan a continuación.

Se pueden encontrar las siguientes enfermedades:

1- Problemas o alteraciones cardiovasculares:

Hipertensión: En personas que padecen estrés puede existir un aumento de la presión sanguínea. Enfermedades coronarias: el estrés laboral implica un aumento en la probabilidad de padecer enfermedades de corazón. Arritmias: el ritmo natural del corazón puede verse afectado por el estado del organismo que provoca el estrés.

2- Alteraciones dermatológicas: la piel refleja los estados de ánimo y de salud de las personas, por lo que no es raro encontrar que aquellos trabajadores que padecen estrés laboral puedan tener problemas cutáneos. En este sentido se pueden encontrar los siguientes síntomas: Pérdida y caída del cabello (alopecia); Manchas; Picazón.

3- Alteraciones corporales a nivel muscular y óseo: el organismo debe estar en equilibrio para tener salud y el estrés no ayuda a esa estabilidad. Sobre este tipo de alteraciones, las que pueden padecerse son las siguientes: Contracturas a nivel muscular; Aumento de la posibilidad de padecer lesiones; Aparición o empeoramiento de dolores crónicos o patologías como la artritis; Entumecimiento, hormigueo y/o calambres; Aparición de tics nerviosos; Cefalea tensional (dolor de cabeza).

4- Alteraciones de tipo digestivo: el sistema digestivo es muy sensible a cambios en la salud mental, por lo que no es raro que al padecer este tipo de estrés puedan aparecer síntomas como: Diarrea y/o gastroenteritis; Alteración del ritmo intestinal con tendencia al estreñimiento; Úlceras pépticas (úlceras de estómago).

5- Alteraciones del sistema inmune: otro de los sistemas que puede verse afectado con el estrés es el sistema inmunológico. Las alteraciones pueden presentarse como una disminución ante la resistencia que tiene de forma natural el organismo ante los ataques que producen los agentes patógenos. Esto se traduce en un aumento en la probabilidad y el riesgo de sufrir enfermedades infecciosas.

6- Alteraciones del sistema endocrino: Este sistema es el encargado de regular los niveles hormonales del cuerpo. Puede verse afectado a nivel tiroideo, sufriendo la persona tanto hipertiroidismo como hipotiroidismo.

Fuentes: Nueva Tribuna, Lifeder y otras.

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