Estados Unidos se encuentra en la fase de preparación para una nueva ola de despidos masivos que afectará a millones de personas. Las grandes corporaciones están realizando ajustes en sus costos, reestructuraciones y acelerando la implementación de cambios tecnológicos en un entorno económico cada vez más competitivo.
La empresa norteamericana más relevante anticipó que profundizará su reestructuración en 2026, lo que ha generado preocupaciones en sectores fundamentales de la clase trabajadora. Estas medidas representarán uno de los procesos de ajuste más significativos de los últimos años.
Los recientes recortes laborales se suman a los más de 27.000 puestos eliminados desde 2022, así como a la reciente salida de 14.000 empleados corporativos, lo que augura el mayor ajuste en sus 31 años de historia. Esta medida abarcará diversas áreas y es parte de un rediseño interno a gran escala.
Los nuevos despidos estarán encabezados por Amazon, que impondrá una reestructuración más dura en 2026, conforme a los planes de su CEO, Andy Jassy. La compañía busca operar con menos burocracia, más rapidez y mayor eficiencia, reduciendo capas de gestión en todas sus divisiones.
El avance de la inteligencia artificial también influye en el desempleo. Amazon exige a los trabajadores adoptar herramientas de IA para mejorar eficiencia, lo que alimenta el temor de que más funciones puedan automatizarse durante 2026.
La estrategia apunta a reducir niveles jerárquicos, lo que ya significó más carga laboral e incertidumbre, señalaron los empleados. La presión por acelerar tareas y justificar productividad aumentó en varias áreas clave de la empresa.
Vale recordar que que las políticas ejecutadas por las principales compañías estadounidenses son empleadas como ejemplo para el capitalismo mundial en general, y el latinoamericano en particular.
* Con información del periódico digital estadounidense hispanohablante Cronista.com
