Puerto Natales hacia 1919, era una pequeña localidad de alrededor de 1.960 habitantes, cuya actividad principal se centraba en el comercio, la ganadería, el trabajo cada vez más intenso de los frigoríficos de Puerto Bories y Puerto Natales además de la actividad marítimo-portuaria generada por todo este movimiento industrial y comercial.
El Frigorífico Bories era un establecimiento industrial de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego, dueña de prácticamente toda la Patagonia, tanto en el lado chileno como argentino, en el que trabajaban permanentemente unas 105 personas durante todo el año, y que en la temporada de faenas, a partir de febrero, contaba con un plantel de alrededor de 400 obreros trabajando.
El Frigorífico Bories era un complejo que abarcaba frigorífico, conservación de carnes, fábrica de extracto de carne, curtiembre, secadores de cueros, aserradero, fábrica de ladrillos, un ferrocarril que lo comunicaba con Puerto Natales, y en cuyo recinto interior funcionaba su propio cuerpo de bomberos, oficina de aduana y hasta algunas instalaciones para la policía.
Socialmente, la naciente comunidad natalina aparecía fuertemente segmentada, entre un reducido sector de empresarios, respaldados por la plana mayor de sus establecimientos (constituida mayoritariamente por inmigrantes británicos o croatas), un sector “medio” constituido por capataces y ovejeros especializados (en su mayoría escoceses), y una masa laboral obrera formada mayoritariamente por inmigrantes chilotes y unos pocos eslavos.
Los trabajadores se movían por la toda la Patagonia, entre las distintas estancias, independientemente de si estas estaban en el lado chileno o argentino. Por tanto, era fuerte la influencia de la anarquista FORA Argentina. En la propia Federación Obrera de Magallanes (FOM) también predominaba el ideario anarquista y cabe recordar que el propio Luis Emilio Recabarren recorrió la región en 1916. En esos años no se distanciaban mucho las ideas marxistas y ácratas.
La prensa obrera cumplía su papel en la formación de la clase trabajadora, el propio periódico “El Trabajo” de la Federación Obrera de Magallanes llegaba hasta Natales y Borie y alimentaba la conciencia de clase.
Los llamados “sucesos de Puerto Bories y Puerto Natales de 1919” deben ser considerados como uno de los momentos más críticos de la historia social de Magallanes y, al mismo tiempo, como un dramático preludio del ataque a la Federación Obrera de Magallanes un año más tarde en Punta Arenas, como también de las masacres de las huelgas en la Patagonia argentina conocidas como la Patagonia Rebelde en la Provincia de Santa Cruz.
Cronología de los hechos
20 de enero de 2019: El día lunes, la Administración del Frigorífico Bories ordenó el cambio de habitación para dos maquinistas del ferrocarril que conectaba al establecimiento con Puerto Natales. Las habitaciones que les fueron asignadas las consideraron menos cómodas que las anteriores, reclamaron de esta medida y ante la negativa del administrador, pidieron sus cuentas para retirarse del establecimiento. Conocida la medida por el Sindicato, se declaró un paro general de protesta en la tarde del 20 de enero. He aquí el punto de partida de sucesos que iban a trastornar la vida social y sindical natalina.
Inmediatamente declarada la huelga y a primera hora de esa misma tarde, los obreros del Frigorífico Bories abandonaron sus faenas y se dirigieron a Puerto Natales, constituyeron una espontánea y masiva asamblea en la sede de la Federación Obrera, y acordaron demandar la restitución de los dos obreros en litigio y exigieron además algunos aumentos de sus salarios y la reducción de la jornada laboral a 8 horas, como ya había sido logrado en otras estancias del Territorio.
Al fin de la tarde del 20 de enero, llegaron a la sede de la FOM los obreros del Frigorífico Natales, quienes decidieron sumarse a las demandas de sus pares de Puerto Borie exigiendo además el reintegro a sus funciones de un grupo de obreros carpinteros, que habían sido despedidos días antes, fijando un plazo de 24 horas para conocer la respuesta de la administración patronal.
La autoridad departamental solicitó al Gobernador del Territorio que el Comandante del Batallón “Magallanes” enviara lo antes posible un destacamento a Puerto Natales, con el fin de “prevenir desórdenes”.
21 de enero: Mientras el Sub-Comité de Puerto Natales de la Federación Obrera Magallánica hacía llegar esta suma de demandas a las administraciones de los Frigoríficos, en la mañana del martes 21 de enero, estas solicitaron la mediación del Sub-Delegado de Gobierno de Puerto Natales, el Mayor de Ejército Luis Bravo, quien convocó a las partes a una negociación en sus oficinas.
Estas se desarrollaron en relativa armonía, durante la mañana y principios de la tarde, hasta llegar a un primer acuerdo, a fines de la tarde del martes 21.
Pero mientras sus dirigentes negociaban, los obreros en paro en Puerto Natales participaban en sucesivas asambleas informativas en la sede de la Federación, de las que fueron emanando nuevas exigencias, como el abaratamiento de los artículos de consumo habitual en la pulpería de los Braun, en especial la carne ovina y la baja de los fletes de los barcos y los arriendos de las habitaciones y viviendas populares, de manera que cuando los dirigentes llegaron con la solución acordada con las administraciones patronales, se encontraron que las demandas habían aumentado y se habían renovado.
De acuerdo con el periódico inglés de Punta Arenas “The Magellan Times” publicado el 29 de enero de 1919, las demandas de los obreros eran las siguientes:
- Jornada diaria de ocho horas de trabajo;
- Reintegro de dos trabajadores que habían sido despedidos;
- Reducción de los fletes marítimos en un 40%; y
- Rebaja de un 30% en todos los artículos expendidos por la casa Braun & Blanchard.
22 de enero: La segunda serie de conversaciones entre los representantes obreros y patronales, iniciada en la mañana del miércoles, culminaron en un segundo acuerdo, el que se suscribió en la noche del miércoles 22 de enero. En el acuerdo alcanzado se ponía fin, sobre todo, al conflicto iniciado a propósito de los obreros maquinistas del Frigorífico Bories.
23 de enero: En la mañana de este jueves, un nuevo incidente se desencadenó cuando un obrero pintor, dirigente de la Federación Obrera, anunció el término de sus faenas y demandó el pago de sus cuentas.
La administración del Frigorífico Bories se negó a dicho pago por estimar defectuoso el trabajo ejecutado, lo que al llegar a oídos de los demás dirigentes obreros generó una actitud de rechazo, originándose una situación confusa y tensa: mientras los obreros exigían ser trasladados a Puerto Bories en el ferrocarril, los conductores del tren se negaban a desplazarse, en espera de la llegada del dirigente sindical Carlos Viveros, quien lideró el movimiento. En medio de la asamblea de trabajadores en la estación de ferrocarriles de Puerto Natales intervino Carabineros, ante lo cual se abrió un tiroteo. Grupos de obreros salieron por las calles de Natales en busca de armas, en vista de la balacera producida en la estación de trenes.
Otros obreros abordaron el tren hasta Puerto Borie donde algunos trabajadores y dirigentes armados se enfrentaron al personal de la administración del Frigorífico.
En presencia del Administrador del Frigorífico, una comisión de los obreros hizo varias proposiciones de arreglo las que fueron rechazadas, continuando después una breve y acalorada discusión a gritos. La comisión obrera (Viveros y Espinoza) defendía la razón que asistía a los reclamantes, mientras el Administrador mantenía la negativa. De súbito, el administrador extrajo un revólver y disparó sobre Carlos Viveros, matándolo instantáneamente.
El Administrador Kidd huyó hacia el interior del establecimiento, siendo perseguido por algunos obreros armados, lo que dio origen a la intervención de Carabineros -que estaban apostados en sitios estratégicos del establecimiento frigorífico-, encuentro en el cual murieron baleados los obreros Enrique Espinoza y Therán.
Al saberse la muerte del Secretario de la Federación Obrera de Natales, la indignación obrera aumentó.
Mientras esto ocurría, grupos de obreros que desde Natales se dirigían a Bories con el fin de conocer el resultado de la gestión de los dirigentes con la Administración del Frigorífico, fueron baleados por Carabineros desde el Retén próximo al chorrillo Natales.
Como consecuencia de este enfrentamiento, los obreros del Frigorífico Bories se trasladaron en masa a Puerto Natales, mientras los obreros del Frigorífico Natales, una vez informados de los hechos, paralizaron también y planeaban trasladarse a Puerto Bories para asaltar las instalaciones de aquel establecimiento.
El tren desde Puerto Bories a Natales se repleto rápidamente de obreros que deseaban regresar, ya sea a sus hogares, o para participar en acciones más decididas.
En la tarde del día 23 de enero, el clima casi insurreccional en Puerto Natales y todo el sector aledaño, era casi incontrolable, aunque no generalizado. Los obreros organizados y armados habían tomado un virtual control de la localidad de Puerto Natales, y en medio del clima de confrontación creado anteriormente, asaltaron y prendieron fuego a la casa comercial Braun & Blanchard.
Desde la tarde del 23 de enero de 1919, los obreros tomaron el control de la localidad de Puerto Natales.
24 de enero: El Subdelegado del gobierno, el Mayor Bravo, decidió escapar de Puerto Natales, despojado de su uniforme, dirigiéndose a caballo hacia la frontera argentina.
Después del enfrentamiento a balazos de la tarde del 23, no se produjeron nuevos incidentes hasta el 26.
El vacío de autoridad que se había producido, fue llenado por un Comité Obrero que pasó a tomar el control de la localidad. Restablecida la calma, los obreros armados patrullaban las calles de la ciudad para mantener el orden, valiéndose de algunos camiones disponibles.
25 de enero: En la estancia “Rospentek” (en Santa Cruz, Argentina), de propiedad de Sara Braun y donde se había asilado provisoriamente, el mayor Bravo recibió en la tarde del sábado 25 de enero a un grupo de 40 policías argentinos solicitados desde Punta Arenas y enviados por el Gobernador-Interventor de Santa Cruz, quienes cruzaron la frontera por el sector de Cerro Castillo en dirección a Puerto Natales y acompañaron al Sub-Delegado chileno para que asumiera nuevamente sus funciones. El Mayor Bravo, ahora respaldado por la fuerza policial argentina ingresada al territorio nacional, llegó de regreso a Puerto Natales al final de la tarde del 25.
26 de enero: El domingo 26 de enero arribaron dos naves con efectivos militares: el vapor “Sur” llegó con un batallón de fusileros del Destacamento “Magallanes”, y el crucero “Zenteno” con su tripulación de marineros y fusileros. En el crucero “Zenteno” venían además un grupo de guardianes de la Policía Fiscal.
Los Marinos hicieron rápida ocupación del cuartel de policía y desde allí comenzaron a copar diversas instalaciones.
En uno de los barcos recién llegados viajaba el Juez del territorio Miranda Aguirre, quien venía a instruir el sumario correspondiente, por lo que instalado en esa nave procedió a ordenar la detención de numerosos obreros. Sin embargo y a pesar de haberse declarado el estado de sitio en Natales el domingo 26, aún flameaban banderas rojas de la FOM, sus miembros se reunían y discutían las disposiciones tomadas por el mayor Bravo, exigiendo el inmediato retiro de los Carabineros. El trabajo no se reanudaba sino en un 20%, se permitía el libre tránsito y hasta que las fuerzas argentinas se retiraron, no se había efectuado un solo arresto.
El lunes 27 de enero y ya restituido en su autoridad, el Sub-Delegado Mayor Luis Bravo procedió a reunirse con los representantes de los comerciantes de Natales, del Sindicato de Campo y Frigorífico y el Administrador del Frigorífico Bories, a fin de acordar con las dos partes involucradas las mejores medidas posibles tendientes a reestablecer el orden y la actividad normal.
Los dirigentes obreros demandaron en esta ocasión que no se ejercieran represalias sobre los obreros, que se despidieran a cerca de 11 empleados de la Sociedad Explotadora y que no se procediera al desembarco de la tropa restante, peticiones negadas por la autoridad. Por el contrario, y en virtud de las instrucciones procedentes de Punta Arenas, ese mismo día, desembarcó un contingente militar en Puerto Natales, tomando posición en los lugares considerados como puntos claves de la localidad, ocasión en la cual la Cruz Roja hizo entrega de los recintos que se encontraban bajo su control.
Bravo, restablecido en su cargo y apoyado por la tropa desembarcada, procedió a ejercer un control marcial de la localidad.
El dramático saldo final de 8 Carabineros asesinados, 10 personas muertas y 20 heridos, además de 27 obreros detenidos en el marco de un proceso que se les inició el 4 de febrero de 1919 y que duró hasta 1923.
