La página Horizontal publicó un artículo sobre los jóvenes, el cual concluye que alrededor de un 60% no estudian ni trabajan, supuestamente, porque el fenómeno ‘no tendría causa observable (https://horizontalchile.cl/actualidad/desaliento-cronico-casi-60-de-los-jovenes-nini-permanece-inactivo-por-opcion/).
Por su parte, en la sección Cartas al Director del diario El Mercurio, el economista, académico de la Universidad de Chile e investigador de la Fundación SOL, Gonzalo Durán, responde al informe, señalando que «Más que ausencia de explicación, parece haber un problema de enfoque: se mira a los jóvenes, pero no al mercado laboral que enfrentan» y añade que, «Una de las consecuencias invisibles del trabajo precario es su efecto sobre la disposición a buscar empleo. No es desinterés, es una evaluación racional».
Asimismo, Durán precisa que «Según Casen 2024, un 32% de estos jóvenes vive en pobreza, cifra que asciende a 39% sin transferencias estatales. Antes de los subsidios, casi cuatro de cada 10 estaban en situación de pobreza por ingresos. En ese contexto, no sorprende que muchos no busquen empleo. Lo que encuentran es un mercado donde la mediana de ingresos bordea los $600.000: demasiado poco para sostener un proyecto de vida y demasiado incierto para justificar siquiera intentarlo».
