En el marco de la conmemoración del 8 de marzo, la Vicepresidencia de la Mujer y Equidad de Género de la CUT, encabezada por la vicepresidenta Karen Palma, realizó el Congreso de Mujeres Trabajadoras Organizadas, instancia que reunió a cerca de 300 dirigentas sindicales de todo el país, provenientes de todos los sectores productivos del país.
La jornada se desarrolló como un espacio de encuentro, reflexión y fortalecimiento de la organización sindical de las mujeres, abordando los principales desafíos que enfrentan en el mundo del trabajo, así como la necesidad de avanzar en derechos laborales con perspectiva de género.
Karen Palma, puso el acento en llegar a «otras mujeres que muchas veces son invisibles, las mujeres del trabajo informal. Necesitamos fortalecernos también orgánicamente y seguir trabajando en llegar a todos los espacios de la lucha sindical» a lo que agregó que «lo único que nos va a poner en pie para poder enfrentar los desafíos que vienen es nuestra propia organización y nuestras propias fuerzas que construimos día a día».
El Congreso cerró con un mensaje político claro: sin las mujeres trabajadoras no se mueve el mundo, y no habrá justicia social sin feminismo de clase, reafirmando el compromiso de la CUT con la organización, la lucha colectiva y la ampliación de derechos para todas las trabajadoras.
Días antes, Karen Palma, en su papel de dirigenta sindical de la mujer trabajadora, participó en el foro llamado «La vida empieza donde tod@s somos iguales», organizado por el Equipo de Mujer y Género de la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de CCU de Chile (FNT-CCU), cuya responsabilidad corresponde a la dirigenta Fabiola Valenzuela, en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
