Según la nueva edición del estudio Líderes o Jefes de Laborum, el 83% de las personas trabajadoras en Chile pensó en renunciar a su trabajo debido a la mala relación con su jefe, el porcentaje más alto de la región. En el resto de los países la tendencia es menor: el 73% en Argentina; el 72% en Perú; el 71% en Panamá; y el 62% en Ecuador.
El 65% de los talentos considera que su jefe no es un líder, posicionando al país como el más crítico de la región en esta dimensión.
¿Por qué los talentos no sienten que sus jefes sean líderes? El 56% señala que no recibe su apoyo, mientras que el 51% considera que su jefe es demasiado autoritario. Además, el 48% indica que no existe suficiente confianza en el equipo; el 47% afirma que sus necesidades no son escuchadas; el 44% percibe falta de disposición para enseñar y desarrollar al equipo; el 36% siente que no recibe el reconocimiento que merece; el 26% menciona que no se le otorgan las responsabilidades que considera justas; y el 16% apunta a la ausencia de beneficios deseados.
Líderes o Jefes es un estudio regional de Laborum en el que participaron 3081 personas trabajadoras y especialistas en HR de Chile, Argentina, Ecuador, Panamá y Perú. La investigación explora el liderazgo dentro del ámbito laboral y sus efectos.
El 87% de los talentos en Chile considera que tiene las cualidades necesarias para convertirse en líder, cifra que se mantiene en comparación al estudio de 2025.
A nivel regional, Panamá y Ecuador lideran la autopercepción de los talentos respecto a tener cualidades de liderazgo, con el 92%; le sigue Perú con el 90%, y Argentina con el 81%.
¿Les gustaría tener la oportunidad de desempeñarse como líder? El 91% manifiesta que sí, frente a un 9% que prefiere evitarlo.
Casi 6 de cada 10 expertos en Recursos Humanos considera que el liderazgo en su firma es regular o deficiente
En cuanto a las acciones que implementan las empresas para fortalecer los roles de liderazgo, la principal estrategia es dictar talleres, seminarios y cursos específicos, con el 40%. Le siguen el establecimiento de sistemas de seguimiento y evaluación del desempeño de los líderes en desarrollo (24%) y la implementación de programas de mentoring y coaching (20%). En menor medida, se reporta el acceso a recursos y herramientas de aprendizaje, como libros, artículos o podcasts (11%), mientras que sólo el 2% menciona la participación en proyectos interdepartamentales o programas de rotación.
