Saltar al contenido
Portada » Chile. Llegó marzo y los gastos extraordinarios para la clase trabajadora

Chile. Llegó marzo y los gastos extraordinarios para la clase trabajadora

«Llegó marzo». Matrículas, útiles escolares y permisos de circulación de vehículos se deben pagar en esta época. Mientras las ayudas del Gobierno son insuficientes, los hogares deben tomar deuda para financiar los gastos.

Una investigación del Servicio Nacional del Consumidor, Sernac, reveló que las familias chilenas gastarán en promedio 209.145 pesos (260 dólares) en útiles, textos y uniformes escolares. Si el establecimiento escolar es público, el monto promedio por estudiante llega a 103.085 pesos (128 dólares). En un colegio privado subvencionado el gasto llega 180.981 pesos (225 dólares), y en los privados sin subvención, a 343.369 pesos (427 dólares).

Asimismo, en marzo se paga el Seguro Obligatorio de Accidentes Personales o el permiso de circulación de vehículos. Los costos varían de acuerdo el vehículo de cada persona, pero el monto oscila entre los 50.000 y 60.000 pesos como mínimo (entre 62 y 74 dólares).

El economista Santiago Rosselot, investigador de la Fundación SOL, destacó que la gran mayoría de la población debe enfrentar marzo con salarios que son estructuralmente bajos e insuficientes, y agregó que, «El 50 por ciento de quienes trabajan en Chile ganan menos de 525.000 pesos (651 dólares), según las fuentes del Instituto Nacional de Estadística. Mientras que el 50 por ciento de los hogares gasta al menos 1,6 millones de pesos (2.000 dólares). Por otro lado, el actual salario mínimo líquido, equivalente a 333.166 pesos (413 dólares), ni siquiera alcanza para sacar a un hogar de dos personas de la pobreza».

El bono entregado por el Gobierno es de 59.452 pesos (73 dólares), pero no alcanza para solventar los gastos para la enseñanza de un estudiante.

Para Rosselot, el aporte entregado por el Estado es insuficiente para ayudar a las familias trabajadoras, y añadió que, «Una política clave para mejorar los salarios es el salario mínimo. Además del efecto directo sobre quienes ganan el mínimo, también cumple un ‘efecto faro’, ya que los sueldos en Chile suelen agruparse en torno a este valor. Para su fijación se debe considerar el costo real de la vida (…) además es prioritario potenciar el sindicalismo y la negociación colectiva. En los contratos colectivos suelen existir cláusulas que reajustan los salarios por inflación, así como también bonos particulares para los gastos de marzo o gastos educacionales».

El economista informó que sólo el 10 por ciento de los trabajadores chilenos negocia colectivamente sus salarios.

(Nota de Redacción: Varias fuentes)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *