Este miércoles 29 de julio, en las afueras de la delegación presidencial de Valparaíso, las trabajadoras de ProEmpleo se manifestaron contra los 65 despidos ejecutados a principios del mes en el puerto y los 53 en Viña del Mar, y que han dejado a decenas de familias sin su principal fuente de ingresos, golpeando principalmente a mujeres, jefas de hogar y cuidadoras, que en la actualidad luchan por la recuperación de sus puestos de trabajo.
Los recortes del gobierno a los planes y programas municipales ya están cobrando sus efectos en las vidas de cientos de trabajadores y trabajadoras que están perdiendo sus empleos ante la indolencia de las autoridades, como el delegado presidencial Manuel Millones de la capital de la V Región del país, quien ordenó los despidos de aquellas que más precisan ingresos.
El programa ProEmpleo consiste en trabajos temporales para personas desempleadas y pobres. Está financiado por el Ministerio del Trabajo y administrado junto a municipios o gobiernos regionales. Prioriza a mujeres jefas de hogar, cuidadoras, jóvenes y adultos mayores con bajas calificaciones laborales. Los beneficiarios realizan trabajos de limpieza urbana, mantención de áreas verdes y apoyo administrativo municipal, y ganan $225 mil pesos al mes.
Las manifestantes enarbolaron pancartas que tenían consignas como “Ni una menos sin trabajo”, “despidos también es violencia”, “No + despidos, reincorporación ¡ahora!”.
Oficialmente, los despidos se deben a la reducción de 700 millones de pesos en el presupuesto del programa ProEmpleo para el segundo semestre por parte del Gobierno Regional.
Por su parte, las trabajadoras acusan que no se respetaron los criterios acordados para los despidos (como edad menor a 25 años, faltas laborales o ingresos paralelos por honorarios).
Las trabajadoras luchan por la restitución de sus puestos de trabajo, sueldos dignos y exigen el fin de los contratos precarios.
