En el marco de su proceso de negociación colectiva, el Sindicato de Trabajadores N°1 de Clínica INDISA -que asocia a más de 1.800 integrantes- rechazó la última propuesta presentada por la empresa.
La oferta de la clínica del sector oriente de Santiago contempla un reajuste salarial de $9.000 pesos mensuales, aplicable tras dos años desde el último acuerdo, cifra insuficiente para los trabajadores cuando se trata de cubrir el aumento del costo de la vida y compromisos históricos postergados desde la pandemia. Los empleados informaron que existe una disparidad entre la propuesta de la empresa y su crecimiento económico, que se ha manifestado en la expansión de sus negocios mediante la compra de nuevos centros de salud.
Frente a los hechos, el sindicato inició una campaña de movilización como advertencia de huelga.
El Sindicato Nº 1 de Clínica INDISA, fundado en 1965, organiza a trabajadores de las sedes de Providencia, Maipú y los centros médicos asociados de calle Los Conquistadores. Su base se compone de estamentos técnicos, auxiliares, administrativos y profesionales de la salud que hoy expresan un rechazo generalizado a la última propuesta de la firma.
La clínica muestra un escenario de alta rentabilidad y crecimiento comercial, notificando un margen de ganancia del 30%, un patrimonio evaluado en $220.000 millones de pesos y utilidades acumuladas que ascienden a los $61.000 millones de pesos en los últimos cuatro años. Se suma el crecimiento de sus operaciones mediante la apertura de la sucursal de Maipú y una inversión equivalente al 28% de la propiedad de Clínica Las Condes. Frente a estos indicadores y al valor al alza de las acciones bursátiles de la sociedad anónima, la última oferta de la administración es cuestionada por los trabajadores movilizados.
Los trabajadores solicitan un reajuste del 5% en el sueldo base y un bono de término de conflicto de $1.500.000 pesos.
Los dirigentes laborales informaron que desde la crisis sanitaria del Coronavirus se congelaron los sueldos bajo el argumento del alza en el costo de los insumos médicos, a pesar de que la clínica habría operado a máxima capacidad recibiendo además pagos estatales por pacientes Fonasa derivados vía Ley de Urgencia. Desde entonces, el único incremento real fue del 2,6% el año 2022.
“Más allá de la disputa económica, el conflicto laboral abarca también una severa precarización de las condiciones de trabajo y una sobrecarga física y psicológica de los funcionarios producto de una política de reducción de costos y personal a base de la implementación de un modelo de multifuncionalidad en el que, por ejemplo, técnicos que antes estaban a cargo de seis o siete pacientes para los servicios médico-quirúrgicos, han duplicado hoy promedios de hasta 14 pacientes por trabajador”, comunicó el dirigente sindical Rodrigo Jacob.

Como la clínica Indisa señala, hubo despidos, no suben el sueldo y están trabajando con poco personal. Lo que no saben es que la otra clínica mencionada está en la misma situación. Suben el sueldo con el reajuste que ellos mismos sacan mediante los distintos turnos, trabajando de lunes a lunes, incluso haciendo 24 horas con el mismo personal disminuido; no quieren contratar más gente, entre otras cosas. No sé de qué beneficios hablan si no hay ninguno. Las horas extras no la estaban pagando, sólo liberando días, hasta que exigieron que había que pagarlas. Se logró, pero nuevamente quieren quitar las horas extras.