Reproducimos la declaración pública del Movimiento de Trabajadores Nuestra Clase tras el suicidio de Diego González, trabajador de la empresa de servicios de aseo y espacios verdes Pacific Green, en medio de la lucha que mantienen cientos de trabajadores de esa firma por el pago de salarios adeudados y la defensa de sus puestos de trabajo. La organización denuncia las consecuencias humanas de la precarización laboral, los sueldos impagos y la falta de respuestas para las familias afectadas.
Como movimiento de trabajadores Nuestra Clase, con dolor y rabia recibimos la noticia del fallecimiento de Diego González, un trabajador y compañero perteneciente al sindicato de Pacific Green, quienes hoy sostienen una ardua lucha por el pago de sus salarios y la defensa de sus puestos de trabajo.
Se quitó la vida en medio de meses de incertidumbre, precariedad y abandono. Esta noticia golpea profundamente a quienes comparten día a día una pelea marcada por tres meses sin sueldo, el endeudamiento, el desgaste emocional y la angustia respecto al futuro.
Queremos enviar nuestras condolencias, cariño y solidaridad a su familia, amistades y compañeras y compañeros de trabajo y sindicato.
También creemos necesario decir con claridad que ninguna crisis laboral es solamente administrativa, detrás de cada sueldo impago hay vidas atravesadas por el agobio, la desesperación y la desprotección. Las y los trabajadores no pueden seguir pagando las consecuencias del abuso empresarial y el abandono del Estado y de la municipalidad. Nos parece además inaceptable que, encima del no pago de sus sueldos y la incertidumbre, se impongan requisitos para las nuevas contrataciones, dejando a trabajadores fuera por razón de edad y otras discriminaciones.
Abrazamos la lucha que hoy levantan las y los trabajadores de Pacific Green y reafirmamos la importancia de la organización y la solidaridad entre trabajadores frente a quienes precarizan nuestras vidas.
Nuestras vidas valen más que sus ganancias.

Es difícil decir buenas tardes
Ojalá se pueda hacer más pública esta lamentable noticia, y vergonzosa acción del empresariado que sin ningún gesto de humanidad castiga a los obreros que los hacen ricos. Debería haber un castigo legal por la responsabilidad que debería tener esa empresa.
Es lamentable la pérdida de una vida, la precariedad laboral, la ausencia y oportunidad de justicia y las condiciones que tenemos en la sociedad actual, dan cuenta de realidades que no se verán en medios de prensa normal.
Mis condolencias a la familia y compañeros de trabajo, y que la fuerza y la templanza acompañen la lucha de este Sindicato.