Saltar al contenido
Portada » Chile. Iglesia pone al trabajo humano sobre la robótica, la inteligencia artificial, el lucro y la productividad

Chile. Iglesia pone al trabajo humano sobre la robótica, la inteligencia artificial, el lucro y la productividad

La página digital Sindical.cl es elaborada por la Delegación de Pastoral Social Caritas (DPSC) del Arzobispado de Santiago y opera en alianza con el Centro para el Desarrollo Humano Integral – Chile. Tiene como propósito difundir la Doctrina Social de la Iglesia entre las y los trabajadores, reflexionando sobre la realidad laboral desde una perspectiva ético-valórica.

La plataforma digital informó que «el Papa León XIV ha marcado un nuevo hito en la historia de la Iglesia con la publicación de su primera Carta Encíclica, titulada Magnifica Humanitas, sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. Con fecha 25 de mayo de 2026, este trascendental documento se suma de manera viva y dinámica al patrimonio de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI), en perfecta continuidad con el legado que inauguró el Papa León XIII en 1891 con la célebre encíclica Rerum novarum».

El equipo editor de la página indica que en un momento de rápidas transiciones tecnológicas, «el Santo Padre nos invita a realizar un discernimiento comunitario frente a las “res novae” (nuevos asuntos) de nuestro tiempo: la digitalización, la robótica y la inteligencia artificial (IA). Desde la perspectiva ética y valórica que nos mueve en Sindical.cl, compartimos con nuestros lectores —especialmente con las y los dirigentes sindicales y trabajadores de Chile— los ejes fundamentales de este documento referidos al valor y futuro del trabajo humano».

Y añade que «Fiel al magisterio de sus predecesores, León XIV vuelve a poner en el centro la primacía del trabajo humano sobre cualquier lógica puramente productiva, financiera o de eficiencia. El Papa advierte con firmeza sobre el riesgo del “síndrome de Babel”, caracterizado por una idolatría del lucro que sacrifica a los más débiles y pretende reducir el misterio de la persona humana a meros datos, rendimientos y algoritmos», y precisa que «Frente a la automatización y la transición digital, la encíclica es categórica: la técnica y las máquinas son un hecho profundamente humano y pueden ser una ayuda valiosa, pero jamás podrán sustituir el esplendor del corazón y la dignidad intrínseca de un trabajador. El valor del ser humano no se gana por su productividad; existen derechos inalienables que deben ser respetados por sobre los intereses económicos de los grandes actores transnacionales que hoy manejan el poder digital».

El documento dice que «En el capítulo cuarto, titulado “Custodiar lo humano en la transformación. Verdad, trabajo, libertad”, el Pontífice aborda directamente el problema del desempleo en la transición digital. León XIV advierte que la introducción de la IA no puede transformarse en una nueva herramienta de exclusión o descarte laboral» y suma que «La justicia social hoy se mide, en gran parte, por la capacidad de construir una economía que valore la dignidad y que impida que una multitud de personas se quede al margen, sin un empleo digno y sin la debida protección social. El Papa hace un llamado explícito a legislar y adoptar instrumentos normativos adecuados que contengan los efectos distorsionadores de este nuevo poder tecnológico de carácter predominantemente privado».

En la misma línea «La encíclica ratifica los principios perennes de la DSI sobre el mundo laboral: el derecho a una remuneración suficiente que permita a las familias llevar una vida digna y participar activamente en la vida social. Asimismo, en consonancia con la búsqueda de un país más justo, la nota papal hace una fuerte mención a la necesidad de garantizar de forma real —y no solo formal— la igualdad de derechos y el acceso al trabajo para las mujeres. León XIV señala que mientras existan brechas de género, exclusión o menores posibilidades para defender sus derechos, la sociedad no estará reconociendo verdaderamente la igual dignidad ontológica entre hombres y mujeres».

De acuerdo a la web eclesiástica, «Para los sindicatos y las organizaciones de trabajadores en Chile, este es un llamado directo a ejercer el principio de la solidaridad y la participación: a informarse, asociarse, hacer oír su voz y exigir que los algoritmos, las plataformas digitales y los sistemas de IA se utilicen bajo criterios de transparencia, responsabilidad y control público, velando siempre por el bien común».

Puedes revisar el documento en el siguiente enlace: Magnifica Humanitas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *