Luego de presentar en el Congreso el llamado Plan de Reconstrucción Nacional o «proyecto de ley miscelánea» por el gobierno de Kast, la discusión sobre sus posibilidades de éxito son cuestionadas a nivel internacional.
De hecho, la famosa agencia de noticias e información financiera estadounidense Bloomberg, destinada a los intereses de las grandes corporaciones multinacionales y jamás a las clases trabajadoras, publicó un análisis donde advirtió respecto de los peligros que tendría la medida en las arcas fiscales de Chile a mediano y largo plazo.
Dicho estudio se basa en el informe técnico de la Dirección de Presupuestos (Dipres), que detalla las proyecciones de ingresos y gastos.
Al respecto, Bloomberg es lapidario al indicar que “el impacto neto de estas medidas sobre los ingresos del gobierno será negativo durante al menos cinco años tras su entrada en vigor, incluso si impulsan el crecimiento», y agrega que “La reducción de los ingresos alcanzaría los 1,6 billones de pesos (US$1.800 millones) en 2028, calculada a partir de las estimaciones del Ministerio de Hacienda de que las medidas elevarían el producto interno bruto en un 8,2% a lo largo de 10 años».
Además, el economista de Bloomberg Economics, Felipe Hernández, señaló que “la reforma por sí sola no ayuda al ajuste fiscal, y por el contrario, añade un factor de riesgo, en caso de que el crecimiento no responda“.
El artículo de la publicación mundial, relevó la fragilidad del escenario: “Excluyendo cualquier crecimiento económico que pudiera derivarse de las medidas, el efecto neto en las finanzas públicas sería aún peor, con déficits previstos hasta el vigésimo quinto año tras la implementación. En 2026, las medidas darían lugar a una reducción de los ingresos de 838.000 millones de pesos, que ascendería a 2,8 billones en 2050″, e insiste en que “El informe llega en un momento de debilitamiento, no de fortalecimiento, del crecimiento. La economía se contrajo un 0,3% interanual en febrero, mientras que la producción de cobre, la principal exportación del país, cayó a su nivel más bajo en casi nueve años. Y eso fue antes de la guerra en Irán, que podría frenar aún más la actividad”.
