Un nuevo informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) reveló que el 25% de las mujeres de la región no cuenta con ingresos propios, en contraste con el 10% de los hombres. La brecha refleja la persistente desigualdad económica entre géneros y la dependencia que afecta a millones de mujeres.
Según la Cepal, esta situación sigue reforzando la feminización de la pobreza: en 2023, por cada 100 hombres que vivían en hogares pobres, había 121 mujeres en la misma situación.
El informe también destaca la desigualdad en el acceso al mundo laboral: en 2024, solo el 51,8% de las mujeres en edad de trabajar participaba en él, frente al 74,9% de los hombres. Entre quienes no trabajan de forma remunerada, un tercio dedica su tiempo al cuidado y trabajo doméstico no remunerado, lo que limita sus oportunidades de generar ingresos, acceder a recursos económicos y contar con protección social.
Estos resultados provienen de la actualización del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG), presentado en la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer, que busca monitorear con mayor precisión la realidad de la mujer y sus posibilidades de autonomía.
La Cepal enfatizó que superar estos problemas estructurales es clave no solo por justicia social, sino también como condición para el desarrollo sostenible y la construcción de una sociedad del cuidado, donde el trabajo de las mujeres sea reconocido y valorado.
