Los trabajadores exigen la modernización legislativa del sector y que se reconozcan enfermedades propias vinculadas a la labor portuaria, que en los últimos doce meses han provocado la muerte de siete trabajadores.
La Unión Portuaria de Chile comenzó este miércoles 4 de octubre una paralización que se extenderá por 24 horas, durante los tres turnos, hasta este jueves 5. A la convocatoria se adhirieron 22 terminales, representando el paro de las actividades de 6 mil 500 trabajadores de Iquique a Punta Arenas.
Mediante un comunicado, el gremio señaló que el paro portuario representa un llamado de atención al Ministerio del Trabajo y a la cartera de Transportes, ante la nula respuesta a sus peticiones: modernización legislativa del rubro y que se reconozcan enfermedades propias vinculadas a la labor que desempeñan.
“La industria naviera ha cambiado radicalmente en los últimos 25 años. Eso ha obligado a cambiar las formas de operar en los puertos, pero en Chile eso ha ido muy lento porque la legislación no se ha modernizado y se ha quedado en al año ’99”, explicaron los trabajadores y agregaron que, “eso ha provocado que nuevas enfermedades surjan en el trabajo portuario, principalmente provocados por la Fatiga Generalizada la que ha tenido un rol importante en los accidentes fatales que han ocurrido en el último año en los puertos del país”.
Las reivindicaciones portuarias se intensificaron tras el fallecimiento de siete trabajadores durante los últimos doce meses. “Son muchos años pidiendo esto y los compañeros y compañeras que murieron trabajando este año son un aviso indiscutible de que ya no se pueden retrasar más estas demandas”, apuntaron los portuarios.
La Unión Portuaria de Chile se encentra esperando la creación de una Ley de Puertos que recoja sus demandas y otorgue mayor seguridad a las y los trabajadores y “permita a la industria crecer sustentablemente y con ello permitir el desarrollo laboral”.
El gremio además exige que se aseguren vacaciones, indemnizaciones y salud “sin importar modo contractual“. A ello solicitan una Ley de Sistema Previsional que “permita retiro anticipado real antes de que las condiciones físicas hagan peligroso el laborar en los terminales, pero que cuyo retiro no signifique caer en la pobreza”.
