Tras 15 días de haber comenzado la huelga, el Sindicato de Trabajadores de Transportes Vallejos acusó que la firma pretende acabar con la paralización por vías ilegales y violentas. Incluso, la empresa empleó a matones para intimidar a los trabajadores y dirigentes, hecho que denunciaron a carabineros.
El Sindicato de Trabajadores de Transportes Vallejos, que reúne a la mayoría de los empleados de la compañía, inició la negociación colectiva en septiembre con demandas ligadas al establecimiento de salarios dignos, un mejor trato y reajuste, entre otros. La empresa no quiere llegar a ningún acuerdo y sólo ofrece asuntos que no están demandando los trabajadores.
La organización laboral denunció que la firma comenzó a reemplazar ilegalmente a los trabajadores en huelga (Artículo 345 del Código del Trabajo), por ejemplo en la empresa Basf, que es la principal cliente de Transportes Vallejos.
La Inspección del Trabajo de Valparaíso constató los reemplazos, pero como la empresa transportista, representada por su gerente general, Francisco Buzeta, se negó a terminar con la ilegalidad, se interpuso una demanda en su contra en los Tribunales del Trabajo.
Los asalariados en huelga señalaron que, fuera de otras pésimas prácticas anti-sindicales, desde el inicio de la movilización la empresa comenzó a enviarles autos con vidrios polarizados con gente en su interior que usaba pasamontañas, palos y cascos, según confirmó la propia policía.
Los trabajadores persisten en su justa huelga y dijeron no dejarse amedrentar por la empresa, pese a tener que exponer su integridad física para luchar por sus derechos.
