Chile. Estudio de trabajadores y académicos de la salud revela que uno de cada tres empleados del sector sufre algún trastorno de sanidad mental: Los otros daños de la pandemia

Académicos de la Universidad de Chile y organizaciones síndico-gremiales del sector salud, presentaron el estudio “Monitoreo y vigilancia social de las condiciones laborales y de salud de los trabajadores sanitarios en tiempos de COVID-19” desarrollado entre 2020 y 2021.

Este miércoles 27 de octubre se dieron a conocer los Resultados del estudio Monitoreo y vigilancia social de las condiciones laborales y de salud de los y las trabajadoras de la salud en tiempos de COVID-19″, documento elaborado en el contexto de la pandemia sanitaria y por la necesidad de las organizaciones síndico-gremiales del sector salud, para generar una acción respecto de las incertidumbres y falta de cuidado de la salud ocupacional que sufren los y las trabajadoras del sector.

En ese contexto, la Secretaría de Salud de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el Departamento de Enfermería de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y el Programa de Salud Ocupacional de la Escuela de Salud Pública de la misma universidad, trabajaron en un proyecto colaborativo cuyo objetivo fue conocer las condiciones de trabajo y de salud de los equipos sanitarios en tiempos de pandemia, para recoger sus aprendizajes y elaborar participativa y democráticamente políticas orientadas a mejorar sus condiciones de salud en el trabajo durante la pandemia por COVID-19 en el país.

La profesora Nella Marchetti jefa del Programa de Salud Ocupacional de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, señaló la importancia del abordaje de este estudio que, “ha sido y sigue siendo un gran problema de salud pública, tal vez es el más grande de los últimos siglos, y ha puesto a la sociedad entera frente a un desafío. Esta entrega es importante además porque la investigación para acceder al conocimiento de estos problemas es complejo, no basta con ver los números, requiere de procesos participativos y cualitativos. En sentido figurado uno tiene que mirar el Word y no solo el Excel. Este nos revela la urgente necesidad de introducir cambios sustantivos del sistema y mucha responsabilidad para llevarlos a cabo”.

Por su parte, Laura San Martín, Representante de la Secretaria de Salud de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, agradeció el trabajo realizado por Facultad de Medicina de la Universidad de Chile tanto a través de la Escuela de Salud Pública, como del Departamento de Enfermería, ya que junto a la Secretaría de Salud “se logró documentar lo que estaban viviendo los y las trabajadores de la salud. Agradecemos a la Universidad de Chile por seguir estando presente junto a nosotros través de este seminario que nos permite reflexionar el impacto que ha tenido la pandemia en nosotros. Valoramos este espacio de colaboración entre la academia y las organizaciones sindicales”.

Felipe de la Vega, profesional del Departamento de Enfermería de la Facultad de Medicina explicó el trabajo realizado conjuntamente entre académicos y trabajadores. “Se trató de un proceso iterativo de identificación y análisis sistemático de problemas, de planificación e implementación de acciones posibles y necesarias para comprender la afección de la salud de los trabajadores sanitarios en contexto pandémico. Fue un trabajo que incluyó un Comité Conductor Paritario, una plataforma participativa que trabajó con 25 dirigentes nacionales y territoriales más siete académicos, además de dos Comités de Motores Bipartitos quienes fueron los responsables por el diseño e implementación. Lo anterior permitió un estudio cuantitativo de corte transversal tipo encuesta aplicado a 4872 personas a nivel nacional y un estudio cualitativo basado en seis grupos focales durante noviembre del 2020 y enero del 2021 en las regiones de Antofagasta, Valparaíso, Metropolitana, Biobío y La Araucanía”.

Asimismo, el académico del programa de Salud Ocupacional de la Escuela de Salud Pública de la casa de Bello, Patrizio Tonelli, presentó los principales resultados entregados los cuales “confirman que la pandemia ha significado un costo altísimo para la salud de los y las trabajadoras del sector, a su vez devela precariedades de la protección y cuidado de la salud ocupacional de los trabajadores de salud y una fractura de confianza profunda entre autoridades y trabajadores. Sin embargo, por otro lado, los trabajadores demuestran que reaccionaron con organización, responsabilidad y compañerismo; sin embargo su participación no ha sido promovida por las autoridades, y se reconoce como un elemento central para mejorar la salud en el trabajo”.

En este sentido, el académico manifestó que se trabaja con una fractura profunda en la confianza entre las autoridades y los trabajadores: “uno de los grandes ejemplos es cuando se puede visualizar diferencias entre los dos mundos: los de arriba que hacen decretos y los de abajo que son los trabajadores que deben cumplirlos”. Y ejemplificó con uno de los testimonios recopilados, en este caso una mujer trabajadora de un hospital del alta complejidad, que dijo, “yo trabajo en un hospital donde en un minuto los fallecimientos fueron súper altos y tú escuchabas a las autoridades que decían que estaba todo bien, que estaba todo manejado”.

El estudio abrió espacio para reflexiones respecto de la importancia de la participación de los y las trabajadores en la construcción del conocimiento y en la toma de decisiones sobre sus condiciones laborales y de su salud ocupacional. Además, relevó la necesidad de instalar en el país una política de cuidado de la salud de las y los trabajadores sanitarios, que sea de una forma efectiva y construida con participación de todos sus actores.

En esta misma línea Carmen Bueno, Especialista en Seguridad y Salud en el Trabajo, Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el Cono Sur de América Latina, destacó el trabajo colaborativo de este estudio y la importancia de buscar implementar políticas públicas basadas en la evidencia. “Esta dimensión participativa y esta colaboración entre los dos ámbitos -las organizaciones de trabajadores y el ámbito académico-, nos parece muy interesante. El estudio grafica lo que desde OIT hemos estado señalando de manera reiterada desde el año pasado y es el enorme impacto que la pandemia tenido en el personal del sector de la salud, los ha sometido a una situación de exigencia excepcional no solamente con una exposición elevada al riesgo de contagio, sino también hemos visto que han estado sometidos a un enorme volumen de trabajo con jornadas de trabajo prolongadas por una falta de descanso adecuado, pasando por situaciones traumáticas, como la muerte de colegas y el temor de contraer la enfermedad y de contagiarla a sus familiares o sus allegados”.

La encargada de la Secretaría de Salud de la CUT, Laura San Martín, puntualizó que, “uno de cada tres trabajadores hoy en día sufre algún trastorno relacionado a la salud mental, siendo este un tema que debemos abordar no solamente desde el mundo sindical, sino también desde los distintos poderes del Estado”, y añadió que, “como Secretaría de Salud hemos sido enfáticos con el ministerio de salud para que implemente un real plan de cuidado de los equipos de salud, en el que se incorpore el cuidado de la salud mental”.

El estudio también arrojó que el 2020 el 27,4% de las y los trabajadores no recibió capacitación sobre el virus y el uso correcto de los equipos de protección personal, siendo que en su mayoría (64%) se encontraba en atención directa de pacientes positivos por COVID-19.

Por su parte, Karen Palma, encargada de la Secretaría de Salud de la CUT, expresó respecto de la extensión de las jornadas laborales en el contexto pandémico, que cerca de un 59% de las y los trabajadores han realizado horas extras, mientras que otros reconvirtieron sus labores habituales y sus sistemas de turnos. Palma agregó que, “estas cifras dan cuenta de que la gestión de refuerzos de recursos humanos está en un punto muerto a la hora de fortalecer los turnos. Toda la contención de la pandemia se ha realizado con las mismas personas hace más de un año. Es más, ahora, a esa presión se suma la atención de todas las prestaciones que fueron postergadas durante los meses más álgidos del contagio”.

La presentación del estudio se puede revisar a continuación:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *