Chile. Miles y miles de personas volvieron a las calles este 18-O para exigir la destitución de Piñera y la libertad de los presos políticos del Estallido Social

Desde tempranas horas de la madrugada de este 18 de octubre de 2021, reinició en la Región Metropolitana y en otras localidades del país el Estallido Social que cumplió dos años precisos desde el 2019.

La movilización popular que hizo temblar los cimientos del pinochetismo, aún insuperado desde su imposición a sangre y fuego el 11 de septiembre de 1973 pese al retorno de las administraciones civiles a comienzo de los 1990, se hizo sentir hasta altas horas de la noche en la capital del país andino.

El Estallido Social que arrancó el 18 de octubre de 2019 con los estudiantes secundarios protestando por un alza en el boleto del Metro, se transformó al poco andar en un auténtico catalizador de las demandas sociales, económicas, políticas, culturales y humanas que se mantenían en estado de latencia hasta ese momento en la sociedad chilena, ejemplo planetario del liberalismo ortodoxo y antipopular.

Las luchas sociales han sido protagonistas y reveladoras de una crisis multidimensional que tuvo un nuevo momento este 18 de octubre. Las decenas de miles de personas que llenaron las dimensiones de la Alameda, la arteria principal de Chile, fueron testimonio vivo de que el movimiento de protestas persiste porque, sencillamente, persisten las causas orgánicas que lo causaron.

La manifestación se dio de manera alegre, sensible, combativa, fraterna, festiva y llena de ardiente memoria por las y los caídos tanto de Chile como del Wallmapu. La exigencia de la destitución del violador serial de DDHH y recientemente involucrado en los Papeles de Pandora, el presidente Sebastián Piñera, y la libertad de las y los prisioneros políticos del primer periodo del Estallido, fueron el centro de las consignas, canciones, bailes y defensa contra la conducta represiva de las fuerzas especiales de carabineros.

Con respecto a los 2 años del Estallido Social, la expresidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, señaló que en este tiempo todo ha sido “de dulce y agraz. Lo dulce es que hoy día ya tenemos el debate de una nueva constitución, vamos a iniciar el debate de contenidos, y yo creo que es muy importante la señal que dan los convencionales constituyentes, de establecer un tiempo donde no van a poder presentar propuestas, sino que van a tener que recoger de los distintos actores las propuestas, los contenidos y las prioridades”. En tanto, lo negativo, junto a la no reparación y falta de justicia a las víctimas de violencia policial, Figueroa comentó que también “seguimos teniendo demandas incumplidas. Nosotros presentamos el pliego de los trabajadores y trabajadoras, que nos permitió llegar a la huelga histórica del 12 de noviembre y sin embargo hasta el día de hoy no hemos logrado que el salario mínimo esté por sobre la línea de la pobreza, no hemos logrado terminar con las AFP, por lo tanto siguen muchas tareas pendientes”.

El 18 de octubre ya tiene una historia, una tradición, aprendizajes. Y no sólo se expresó en la Alameda de Santiago. Continuó durante la noche en los territorios comunales más empobrecidos, y en localidades de todo el país y del territorio ancestral mapuche.

Al cierre de esta nota, el saldo de detenidos por carabineros superaba las 450 personas.

Dejamos algunas imágenes de las protestas en el centro de Santiago.

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