Homenaje a los 50 años de la Nacionalización del Cobre: A recuperar nuestra Historia

Tengo 70 años, crecí en una época de idealismos, marché contra la guerra Vietnam, anduve arriba de los camiones de la basura de la Municipalidad de San Miguel como estudiante para rodear La Moneda en defensa de la democracia  y del gobierno de Eduardo Frei Montalva en 1969, ante la intentona golpista del General Viaux. Apoyé el Gobierno Popular del compañero Salvador Allende, viví el Tanquetazo del 29 de junio de 1973, donde con un grupo de compañeros de trabajo, alrededor de las 08:30 de ese día, nos interpusimos al tanque que estaba en Calle Agustinas con Morandé, apuntando hacia La Moneda. Vi en primera persona, la muerte del camarógrafo sueco desde las ventanas de la oficina del cuarto piso de calle Agustinas 1161, que era del vicepresidente de Codelco, Jorge  Arrate.

Fueron días tensos y de largas vigilias, incluso largas noches de espera en el casco céntrico de Santiago, ante informaciones de ruidos de sables de los militares hasta que vino el Golpe Militar donde mi oficina quedaba a una cuadra de La Moneda. Supe lo que fue la Dictadura Militar, y el dolor de miles ciudadanos, así también de la delación de compañeros de trabajo, unos por miedo, otros que se pusieron a disposición de los militares, y que en lo personal desde octubre de 1973 al año 1990 fui despedido cuatro veces.  Gracias a la ayuda de Dios y de muchas personas incógnitas que me ayudaron y apoyaron, pude revertir los sucesivos despidos, cuyas causales basales eran mis convicciones políticas, y de las que nunca he renunciado, habiéndome ganado el respeto incluso de varias autoridades de la época.

Quizás la decepción máxima que he experimentado fue la sucesiva llegada de los gobiernos de la Concertación. Cuando llegaron algunos próceres de diversas colectividades partidarias a mi empresa, planteando que no corría la política pero sí introdujeron a centenares de operadores políticos, debiendo luchar contra ellos porque nos perseguían peor que en la Dictadura, debido a que no seguíamos su juego. En lo personal, a inicio de los años noventa en mi área de Recursos Humanos, estos buscaron alejarme de la empresa a través de planes de egreso que sí lograron aplicarles a tantos compañeros que despidieron.

Así fue que después de la Presidencia de Eduardo Frei, muchos creímos que el hombre que apuntó con el dedo a Pinochet, sería el gran salvador de quienes teníamos compromisos políticos claros desde inicios de los ’70, lo que en la práctica significó una gran decepción por todos conocidos. Después la Concertación eligió a la primera mujer Presidenta. Sin embargo, también fue una gran decepción, lo cual se tradujo en la llegada de un gobierno de derecha. Ahí, recién los gremios que se decían ligados a los trabajadores reaccionaron después de más de 20 años de ser obsecuentes e incluso genuflexos  con los gobiernos de turno.

Así fue como llegamos al despertar definitivo que provocó el Estallido Social del 18 de Octubre 2019, el cual permitió que  finalmente hoy tengamos una Convención Constitucional y cuyos integrantes deben tener siempre presente el enorme costo humano para llegar a donde estamos como sociedad; no dejando en el olvido a aquellos ciudadanos que perdieron sus vidas, los cientos que resultaron mutilados de sus ojos o fueron violentados y reprimidos por los aparatos de seguridad del Estado.

Hay muchas esperanzas en esta nueva Constitución, más aún liderada  por una representante del valeroso pueblo Mapuche. Los jóvenes idealistas de los años 70, hoy podemos decir con propiedad que nuestra lucha no fue en vano.

Termino esta reflexión el día de la Conmemoración  de los  50 Años de la Nacionalización del Cobre y quienes trabajamos en él, que nunca nos olvidamos o renunciamos  a nuestros principios. Por tanto  instó a todos los trabajadores, supervisores y gerentes a cuidar la empresa y denunciar cualquier atisbo de corrupción y también  a aquellos que, con el fin de escalar posiciones, tienen actitudes matonescas y dictatoriales -, como lo pudimos comprobar durante todo este Piñera 2.  Todos somos accionistas de Codelco y no aunque no estemos trabajando en ella, sepan que estaremos vigilantes ante el desvío de su esencia como empresa del Estado en proveer recursos económicos para el país.

El Cobre es y será siempre el principal activo de los chilenos. El hecho más relevante de la historia de nuestro país, después de nuestro independencia en 1810, se llevó a efecto el 11 de Julio 1971,  y fue su Nacionalización. Ese día por primera vez adquirimos la  “Independencia Económica ”.

Nelson Aquiles Soto Aguilera

Ex Consejero Nacional

Federación de Trabajadores del Cobre  ( FTC )

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