Elisa Loncón Antileo, el rostro de un nuevo Chile

Quizás un día pueda resumirse en un rostro y en una sola biografía. Quizás 500 o más años puedan representarse en está mujer mapuche que se hizo académica y que hoy comenzó a hablar a un país entero.

¿Cuántas expectativas están cifradas en ella?

También, en ese joven abogado que la acompaña y le cuchichea: Jaime Bassa.

¿Cuánta sabiduría y olfato requerirán para llevar ese barco a puerto?

¿Cuántas esperanzas hay en esa Convención a la que ayer le costó inaugurarse?

En esa mochila están todos los temas pendientes, todas las deudas, todas las derrotas y todas las injusticias. Todo eso, sobre una convención rodeada de empalizadas, fantasmas y riesgos.

Pero, estos son tiempos en que parecen suceder improbabilidades y locuras para bien o para más mal. Desde la peste que no nos deja, al triunfo de un profesor en Perú que todavía no puede asumir el resultado de su triunfo. Desde el asalto al capitolio gringo hasta que en esta convención chilena concurran en un mismo salón un ex almirante de la Armada hasta un activista de la primera línea de plaza Dignidad.

Todo puede ocurrir.

Y Elisa Loncón, muchacha que se hizo profesora-doctora, que trajo del Walmapu sabiduría ligada a la tierra y a la naturaleza, que sabe reivindicar a su pueblo y a sus muertos. Y que reivindica a la juventud prisionera hoy es el rostro visible de ese frágil entramado de alianzas, y de liderazgos dispersos y cambiantes.

Pero en la euforia y esta esperanza, bien caben algunas preguntas:

1. ¿Hasta donde está convención tendrá una hoja en blanco o cuán escrita estará por las leyes que le dan origen y por las instituciones pre existentes que la rodean?

2. Lo que allí suceda como reflexión, disensos y acuerdos, ¿en que medida prepara condiciones para un futuro gobierno? Es cierto, son espacios distintos, pero la convención representativamente es mucho más que las actuales candidaturas presidenciales y el parlamento existente.

3. Los acuerdos en construcción de esa convención crearán las condiciones de gobernanza de los próximos decenios y por supuesto situarán en una provisionalidad a cualquier gobierno. Hoy no sólo se hace un fantasma el gobierno existente, también el eje más trascendente se ubica entre esos 155 representantes que son la correlación de fuerzas de este Chile.

4. ¿Cuánto los límites y acuerdos de esa constituyente ayudarán a configurar una derecha que definitivamente sepulte el pinochetismo y descarte aventuras de cualquier naturaleza ante el nerviosismo del retroceso y la compleja condición de ser un actor subordinado y poco influyente?       

5. Muy seguramente la libertad completa de les presos políticos será la primera prueba de cuánto podrá hacer la convención frente a la desidia y la apatía. Es el primer acto digno, necesario y urgente. Nadie estaría sentado ahí sin la revuelta del 18/0. Nadie.

Son más, pero no hay que complicar el gavioteo de estas horas.

No son pocas las preguntas y Elisa Loncón es hoy el rostro de todas esas expectativas. Posiblemente en ningún pewma tuvo la señal que el futuro le deparaba.

Después de la revuelta del 18/O, el plebiscito… la instalación de hoy de la constituyente es el tercer paso importante de esta estrategia de “calle y voto” que era difícil de imaginar cómo factible hasta hace poco. 

Todo el newen para esto que parece un pewma.

Por Ignacio Vidaurrázaga Manríquez

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