Exclusivo Estudio de Salud Mental de las y los trabajadores de la CCU revela nivel alto-grave de estrés laboral, temor a contraer la Covid e inseguridad del empleo

Lo siguiente es el resumen del Estudio de Estrés Laboral que fue encomendado por la Federación de Sindicatos de la CCU a un equipo de profesionales del área, y que se realizó en sus propios asociados y asociadas, con el fin de conocer aspectos cardinales de la salud mental de los miembros de la multisindical y adoptar las políticas adecuadas para subsanar los ángulos críticos de esta dimensión humana. Una primera presentación del estudio se efectuó durante el Ampliado Nacional virtual de los dirigentes del conjunto de sindicatos que constituyen la Federación, y que se desarrolló entre el 14 y el 18 de junio de 2021.

Estudio de Estrés Laboral 2021 – Resumen Ejecutivo
Psicólogos Agustina Morales y Cristián Pando

Este documento contiene un resumen del informe resultante del estudio de estrés laboral realizado a los trabajadores asociados a la Federación Nacional de Sindicatos de la CCU. Se realizaron pruebas psicométricas
estandarizadas para medir el grado de estrés y su relación con factores psicosociales como lo son el desequilibrio de esfuerzo-recompensa y el contexto pandémico actual.

En el estudio se considera que estrés es el “conjunto de reacciones fisiológicas que preparan el organismo para la acción” (OIT, 1994). Éste se encuentra directamente relacionado con problemas de salud física y mental de los trabajadores, y es originario de ausentismo laboral, aumento de licencias médicas, burnout de los trabajadores, baja en la moral del grupo y genera climas de conflicto. A largo plazo, aumenta la tasa de accidentes y baja en la productividad de la empresa.

Resultados

Caracterización de la muestra. Respecto al género de los encuestados, se obtuvo que un 92,3% pertenece al género masculino, un 6,2% al femenino y un 1,5% prefirió no decirlo.

En cuanto a la edad de los encuestados, un 2,3% tiene 24 años o menos, un 31,3% tiene entre 25 y 34 años, un 29,4% tiene entre 35 y 44 años, un 24,1% tiene entre 45 y 54 años, un 12,5% tiene entre 55 y 64 años, y un 0,4% tiene 65 años o más.

Por otro lado, un 38,3% de los trabajadores encuestados se desempeñan en el área industrial, un 52,8% en el área de ventas, un 2,6% en el área administrativa y un 6,3% en otras áreas de trabajo. Un 61,7% de la muestra trabaja en turnos nocturnos y un 38,3% sólo en turnos diurnos.

Al menos una parte de todos los sindicatos que componen la Federación se hicieron presentes en el estudio, siendo un 42,1% el porcentaje mínimo de participación de un sindicato y el máximo un 100%.

Nivel de confiabilidad de las muestras por sindicato. El mínimo alcanzado fue de un 64% y el máximo de 100%. Se decidió establecer el corte mínimo de confiabilidad en el 80%, lo que produjo que 4 sindicatos quedaran fuera de los análisis por sindicato (Cachantún, Plasco, Pisquera San Julián, Comercial Santiago Coquimbo y Viña San Pedro); los análisis se realizaron con los demás 11 sindicatos.

Problemas psicosomáticos asociados al estrés. En este apartado que medía el nivel de estrés de los asociados, se observó que éstos obtuvieron un promedio de 42,5 puntos, lo que se interpreta como un indicador de estrés leve a medio.

Este índice se complementa con el promedio de respuestas de alta frecuencia de los encuestados, el cual fue de 6,45. Esto se traduce como que los trabajadores perciben experimentar con alta frecuencia aproximadamente 6,45 de los 12 síntomas asociados al estrés del instrumento, lo cual se considera un indicador de estrés grave. Los sindicatos se posicionan respecto a sus niveles de estrés, siendo los más altos Comercial Viña Rancagua (46,36), Cervecero CCU Temuco (45,5) y Comercial Talca Chillán (45,5) y el más bajo Austral (38,42), todos acercándose al estrés medio según este indicador.

Por otro lado, los sindicatos también se ordenan respecto a su cantidad de respuestas de alta frecuencia de presencia de síntomas (de mayor a menor), posicionándose en primer lugar el sindicato Comercial Viña Rancagua (7,51), seguido de Cervecero CCU Temuco (7,35) y Comercial Talca Chillán Los Ángeles (7,29). El sindicato con menor promedio de respuestas altas fue Comercial Arica Iquique (5,04). Cabe destacar que todos los sindicatos poseen un promedio elevado de respuestas de frecuencia alta en los síntomas declarados. Esto se puede interpretar como que todos los sindicatos poseen un indicador de estrés grave en sus afiliados.

En cuanto a los síntomas de estrés más prevalentes obtenidos en los resultados generales, la sensación de cansancio extremo o agotamiento representa el síntoma más frecuente. Le siguen la imposibilidad de conciliar el sueño, la tendencia de comer, beber o fumar más de lo habitual, las tentaciones fuertes de no levantarse por la mañana y las jaquecas y dolores de cabeza que se encuentran en un puntaje equivalente a las indigestiones o molestias gastrointestinales, y el síntoma que menos prevalencia tiene fue el de disminución del apetito.

Respecto a la diferencia entre los trabajadores con turno diurno y nocturno, el puntaje promedio del
nivel de estrés obtenido por quienes poseen sólo turnos diurnos (43,37) es mayor al de quienes poseen turnos
nocturnos (41,18).

Desequilibrio de esfuerzo y recompensa. A través de este instrumento, se obtuvo que el índice general de desequilibrio esfuerzo-recompensa es 0,367. Por lo tanto, se observa que hay una percepción de equilibrio entre lo que el trabajador se esfuerza versus la recompensa que recibe en su trabajo. Por otro lado, el promedio de sobreimplicación observado en los trabajadores de la Federación fue de 2,75.

Este resultado se encuentra en la mitad más cercana al máximo, es decir, se infiere que los trabajadores están sobre implicados de manera significativa.

A continuación, se procede a destacar algunas respuestas generales más relevantes para el estudio.

En primer lugar, los trabajadores perciben que en los últimos dos años, su trabajo se ha vuelto más demandante
en un 90,7%. Un 43,4% refieren que esto les afecta desde mucho hasta muchísimo. Y un 26,4% considera que esto les ha afectado de manera moderada.

Además, un 90,1% de los trabajadores afirman que a menudo trabajan a un ritmo muy apurado y contra el tiempo debido a la cantidad de tareas que tienen. A un 36% les afecta desde mucho hasta muchísimo.

A un 36,6%, esto les ha afectado de manera moderada.

Un 31,4% de los trabajadores consideran que sus superiores no les dan el reconocimiento que merecen. Y un 35,8% afirman que el reconocimiento que les entregan no les ha significado una recompensa significativa. Sólo un 8,3% afirma que el reconocimiento de sus superiores ha afectado mucho o muchísimo.

Por otro lado, un 21,7% de los trabajadores considera que sus compañeros no les dan el reconocimiento que merecen, y un 46,5% considera que el reconocimiento que sus compañeros les entregan no les significa mayor
recompensa.

Un 18% de los trabajadores encuestados no perciben estar recibiendo el apoyo necesario al atravesar situaciones difíciles en el trabajo. Un 42,7% afirma que sí lo recibe, pero este apoyo no ha resultado ser significativo.

Se destaca un factor que funciona como recompensa adecuada y valorada, que compensa el esfuerzo que realizan los trabajadores: un 59,8% considera que se les trata de manera justa en el trabajo.

Un 72,8% de los encuestados está padeciendo o esperando padecer un empeoramiento de sus condiciones laborales, un 28,2% refieren que esto les afecta mucho o muchísimo.

Al preguntar por la estabilidad laboral, un 72% de los trabajadores consideran que está en una situación de inseguridad sobre su estabilidad en el trabajo. Esto afecta muchísimo a un 14,1% y mucho a un 20,2%. A un 24,1% esto le afecta moderadamente. Solo un 28% de los encuestados percibe seguridad sobre su estabilidad laboral.

Un 70,8% de los trabajadores encuestados respondieron que las personas más cercanas a ellos consideran que se sacrifican demasiado por su trabajo. Siendo esta cifra bastante significativa, y por ende se reafirma que el índice de sobreimplicación en los trabajadores asociados a la federación es alto.

A partir de este último dato, destaca que el sindicato que mayor puntaje presentó fue 3,16 (Talca Chillán Los Ángeles) y el que menos fue un 2,13 (Austral). En total hay 3 sindicatos que están bajo el promedio general y 13 que están sobre ese promedio.

Encuesta COVID-19. Dentro del total de los trabajadores encuestados, el 93,78% refirió sentir miedo de llevar el COVID-19 a su casa. El 79,43% refirió tener miedo de perder la vida por el COVID-19. El 71,31% refiere sentir angustia al pensar que debe ir a trabajar debido al COVID-19. El 63,06% manifiesta convivir con familiares que se encuentran en el grupo de alto riesgo de COVID-19. El 50,47% de los trabajadores considera que sus superiores están tomando medidas adecuadas para protegerlo en sus actividades laborales.

Respecto a la conciliación entre trabajo y familia, el 63,73% de los trabajadores refirió estar pensando en sus exigencias domésticas y familiares cuando está trabajando.

Respecto a la percepción que tienen los trabajadores sobre lo adecuado de las medidas de protección contra el COVID-19 tomadas por sus superiores, el sindicato que menos las consideró adecuadas fue Comercial Talca Chillán Los Ángeles, con sólo un 15,96% de respuestas positivas.

Esta cifra es seguida por el sindicato Comercial Viña Rancagua, con un 41,03% de respuestas afirmativas, y luego les sigue Pisquera Ventas, con un 46,15%. En cambio, el sindicato que consideró más adecuadas las medidas de sus superiores fue Kunstmann, con un 67,69% de aprobación de éstas.

En cuanto a la conciliación trabajo-familia, el sindicato que más dificultades refirió tener respecto a este
tópico fue Comercial Talca Chillán Los Ángeles, ya que el 71,28% de sus asociados consideró estar pensando en sus exigencias domésticas y familiares mientras trabaja. Le siguen los sindicatos de Comercial Arica Iquique (68%) y Comercial Viña Rancagua (66,67%), siendo Comercial Talcahuano quienes refieren tenerlas en el menor porcentaje (48,15%).

Ante la pregunta por el miedo de llevar el COVID-19 a su casa, tanto Pisquera Ventas como Comercial Talcahuano, Comercial Arica Iquique y Comercial Talca Chillán Los Ángeles se adscriben en un 100% a este sentimiento, siendo el porcentaje menor de respuestas afirmativas el de Kunstmann con un 89,23% de trabajadores asociados que lo sienten, el cual sigue siendo muy significativo.

La totalidad de los sindicatos poseen trabajadores que conviven con personas de alto riesgo para COVID-19. Los sindicatos con mayor cantidad de trabajadores que refieren esto son Comercial Talca Chillán Los Ángeles (70,21%), Cervecero CCU Temuco (66,67%) y Austral (66,20%). Los trabajadores de Comercial Arica Iquique son quienes se adscriben en el menor porcentaje, con un 56%.

Los sindicatos con mayor porcentaje de trabajadores que reconocen sentir angustia al pensar que debe ir a trabajar debido al COVID-19 son Comercial Talca Chillán Los Ángeles (87,23%), Comercial Viña Rancagua (84,62%) y Comercial Talcahuano (81,48%). Austral es el sindicato con menor porcentaje de trabajadores que declaran tener esta angustia (57,75%).

Además, respecto al porcentaje de trabajadores que tiene miedo de perder la vida por el COVID-19 destacan Comercial Talcahuano (96,3%) Comercial Talca Chillán Los Ángeles (94,68%), Pisquera Ventas (89,74%) y Comercial Arica-Iquique (88%) como los porcentajes más altos. El porcentaje menor de miedo a perder la vida por COVID-19 sigue siendo significativo y es 50,70% correspondiente a Austral.

Conclusiones

A partir de un análisis de los resultados obtenidos, se puede inferir en primer lugar que los trabajadores asociados a la Federación Nacional de Sindicatos CCU poseen un nivel de estrés de alto a grave.

Además, es posible afirmar que los trabajadores poseen temores significativos relacionados al COVID-19 y sus consecuencias, los cuales influyen fuertemente en varios ámbitos de su vida cotidiana (lo familiar, lo laboral, lo social, lo económico y lo psicológico). No se observan tantas diferencias según turnos nocturnos y diurnos de los trabajadores. De hecho, se observa una generalización del síntoma de cansancio extremo y agotamiento, destacando por sobre los otros problemas psicosomáticos. A éste, le siguen en frecuencia de aparición la imposibilidad de conciliar el sueño, la tendencia a comer, beber o fumar más de la cuenta, las tentaciones fuertes de no levantarse de la cama y las jaquecas o dolores de cabeza.

Por otro lado, se observa que existe una percepción de equilibrio entre lo que el trabajador se esfuerza versus la recompensa que recibe en su trabajo. Por ende, no se observa una relación directa entre este nivel de estrés detectado y el equilibrio entre esfuerzo y recompensa en el ámbito laboral, a pesar de que se hace evidente que el contexto sanitario influye en las condiciones laborales en las cuales el trabajador se ve obligado a desenvolverse.

El nivel de estrés está relacionado de manera directa con la crisis sanitaria COVID-19 y el temor e incertidumbre que esto está generando en las esferas personales física, psicológica, familiar, laboral y socioeconómica de los trabajadores, los cuales refieren estar viviendo con dificultad.

Respecto a este último punto, destacan los factores del temor a la exposición a la familia debido al trabajo y la confianza en las medidas de los superiores para la protección contra el virus. En un contexto donde se teme exponer al propio grupo familiar a enfermar, la confianza en las medidas que se toman para la protección contra el COVID-19 por parte de las jefaturas es sumamente relevante, y se puede observar que las percepciones de adecuación de estas medidas están polarizadas entre quienes las consideran adecuadas y suficientes y quienes no.

A partir del promedio de sobreimplicación, se obtuvo que los trabajadores están sobreimplicados de manera significativa. Esto quiere decir que los trabajadores poseen un nivel más bien alto de compromiso excesivo con su trabajo, lo cual es un factor de riesgo para verse aún más afectados por los factores ambientales y las condiciones con las que deben trabajar actualmente. Esto funciona como un factor de riesgo que amplifica las consecuencias que el estado constante de alerta de los trabajadores genera en su salud.

Dentro de los indicadores generales de la investigación, se destacan algunos índices específicos más significativos.

En primer lugar, destaca que los trabajadores afirman que a menudo trabajan a un ritmo muy apurado y contra el tiempo debido a la cantidad de tareas que tienen. Esta presión se hace más compleja a partir de otra afirmación que hacen los trabajadores al expresar que su trabajo se ha vuelto más demandante durante los últimos dos años, período que coincide con las transformaciones sociales nacionales y la crisis pandémica posterior.

En segundo lugar, perciben poco apoyo y reconocimiento de parte de sus pares y superiores. Esto constituye una alarma sobre todo en un contexto en que se agudiza el aislamiento y la interrupción de espacios de apoyo y contención interpersonal.

Por último, se eleva otra bandera roja cuando se observa que el porcentaje de trabajadores que posee confianza en su futuro laboral es muy bajo en comparación con el porcentaje que percibe incertidumbre laboral.

Sugerencias

Se debe considerar que los trabajadores actualmente están experimentando cambios y procesos adaptativos no solo en la esfera laboral sino que en varios ámbitos, y que a menos que se implementen medidas adaptativas eficaces y protectoras, a la larga el escenario se volverá insostenible.

Se puede mantener el estado de alerta (estrés) por un periodo corto de tiempo, pero más que eso puede tener consecuencias negativas para la salud mental y física del trabajador, para el cumplimiento de las labores del cargo y la productividad de la empresa.

En este sentido, mostrar interés por el estado de la salud mental de los trabajos de una manera periódica genera una sensación de apoyo y mitiga los malestares relacionados al enfrentar este contexto difícil de forma aislada. Esta medida es solicitada por una gran cantidad de trabajadores como un apoyo relevante y necesario.

No sólo se debe evaluar períodicamente el estado de salud mental de ellos, también dar una real incidencia a sus voces sobre las decisiones tomadas para intervenir en los problemas que se detecten en las evaluaciones. Se debe asumir, a partir de los resultados obtenidos, que la mayoría de los trabajadores se encuentran altamente comprometidos con el cuidado de su trabajo y con el éxito de la empresa. Es importante actuar desde esta premisa a la hora de escuchar las necesidades de los trabajadores.

Debido a eso, se sugiere dirigir recursos y esfuerzos a fortalecer los canales de comunicación y destinar soluciones concretas a lo que es recepcionado por estas vías. Esto pretende canalizar las ideas nuevas y sugerencias provenientes de las mismas voces de los trabajadores para mejorar la salud mental y el bienestar de ellos.

De lo que se pudo recoger con este estudio, resaltan dos situaciones concretas que aquejan a los trabajadores.

En primer lugar, se evidencia la necesidad de generar una solución formal para la nueva demanda que se les realiza a los trabajadores de ventas de informar a los clientes cada vez que hay un desabastecimiento o una irregularidad en sus pedidos.

Y en segundo lugar, se debe poner en perspectiva el sistema de metas que rige las labores de los vendedores, ya que pareciera que está predominando una mirada individual ante las ventas que realizan, lo que hace a los trabajadores deban hacerse cargo de los cambios generados por el contexto de cuarentenas y cambio de fases que sufren los clientes.

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