Aumenta desempleo mientras los grandes grupos económicos obtienen más ganancias

La tasa de desocupación en Chile durante el trimestre móvil febrero-abril de 2021 fue de 10,2%, según la información registrada en la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas de Chile, el cual usa un sistema de medición que subestima cuotas de cesantía real.

Según sexo, la tasa de desocupación de las mujeres se situó en 10,9% y la de los hombres en 9,8%, aumentando 1,0 pp. y 1,5 pp., respectivamente, en doce meses.

En tanto, por categoría ocupacional, los principales descensos se observaron en asalariados informales (-13,0%) y asalariados formales (-1,2%).

La tasa de ocupación informal se situó en 26,2% disminuyendo 0,1 pp. en doce meses. Asimismo, los ocupados informales se redujeron 2,0%, incididos, en mayor medida, por las mujeres (-4,2%) que por los hombres (-0,3%), y por asalariados privados (-13,8%). En tanto, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 4,1% influida por los inactivos habituales (15,9%) y los iniciadores (22,7 %).

La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial (que mide el número de personas desocupadas más personas iniciadoras disponibles e inactivos potencialmente activos) alcanzó 21,2%, con una disminución de 2,6 pp. en el período. En los hombres se situó en 18,2% y en las mujeres en 25,3%. La brecha de género fue 7,1 pp.

Por su parte, en la Región Metropolitana la tasa de desocupación del trimestre febrero-abril de 2021 alcanzó 12,0% registrando un alza de 2,6 pp. en doce meses, producto del alza de 3,2% de la fuerza de trabajo, superior en magnitud a la variación registrada por los ocupados (0,2%). Por su parte, los desocupados se expandieron 31,5%, incididos principalmente por los cesantes.

El informe del INE no se refiere en absoluto a los bajos salarios y el empeoramiento de las condiciones de trabajo. Tampoco contabiliza a los llamados “cuentapropistas”, o trabajadores que carecen de todo derecho laboral y social, y permanecen subordinados a los precios que les imponen los eslabones capitalistas que se encuentran en una posición superior. 

Por otra parte, el martes 6 de abril pasado, la revista Forbes publicó su ranking de las personas más ricas del planeta, lista que cuenta con la colaboración de Jeff Bezos, director ejecutivo de la multinacional Amazon, con una fortuna de USD 177 mil millones.

La publicación ofrece un listado de la situación de los millonarios en cada país. Estados Unidos campea con 724 personas, seguido por China con 698. Chile también aparece con 8 nombres, los que al agregar sus fortunas, alcanzan USD 40.300 millones, guarismo que representa un alza de un 73% en comparación al año anterior.

El primer lugar lo ocupa Iris Fontbona y familia (74 en el ranking). La viuda de Andrónico Luksic Abaroa tiene una fortuna de USD 23,3 mil millones.

Ese grupo económico controla Antofagasta PLC, que es propietaria de minas de cobre en Chile y cotiza en la Bolsa de Valores de Londres; y tiene una participación mayoritaria en Quiñenco, corporación mediante la que participan en Banco de Chile, CCU, SAAM, ENEX, CSAV, entre otras compañías.

En segundo lugar, está Julio Ponce Lerou con USD 4,1 mil millones, con una participación de 30% en la Sociedad de Química y Minera de Chile (SQM), firma de mercancías químicas y minería que cotiza en bolsa.

Cerrando la lista, está Horst Paulmann y familia con USD 3,3 mil millones, dueño de Cencosud, una de las corporaciones minoristas más grandes de Latinoamérica, con locaciones en Argentina, Brasil, Chile, Perú y Colombia.

El presidente Sebastián Piñera y su familia se ubican en el cuarto lugar, con una fortuna total de USD 2,9 mil millones. El listado dice que semejante fortuna la logró con la empresa de tarjetas de crédito Bancard; las acciones que tuvo en la aerolínea LAN, en el canal Chilevisión y en Blanco & Negro, controlador de Colo Colo. Sebastián Piñera aumentó su riqueza, pasando de USD 2,6 mil millones el 2020 a USD 2,9 mil millones.

Los otros cuatro nombres que aparecen, en orden decreciente, son el empresario Roberto Angelini Rossi (USD 2 mil millones), Alvaro Saieh (USD 1,8 mil millones), Patricia Angelini Rossi (USD 1,6 mil millones) y Luis Enrique Yarur (USD 1,3 mil millones).

Consultado por el ranking de multimillonarios que operan en Chile, el Presidente de la Federación de Trabajadores de la CCU, Rodrigo Oyarzún, expresó que, “Como esas fortunas son resultado del valor del trabajo, más razones existen para que se implemente el impuesto a los súper ricos, y que ese tributo sea permanente y no se limite a los tiempos de la actual crisis pandémica, social y económica”.

Rodrigo Oyarzún añadió que, “El pueblo trabajador nuevamente ha tenido que pagar la crisis multidimensional de una forma de producir y reproducir los medios de vida que sólo beneficia a una minoría social. Las y los trabajadores y el pueblo, las mayorías sociales, cargan sobre su espalda las crisis del régimen del lucro, la desigualdad, la injusticia social, la imposibilidad de contar con un trabajo decente y seguro, con contrato y salarios que alcancen para vivir sin endeudarse”.

Finalmente, Oyarzún manifestó que, “Lo mínimo es aplicar el impuesto permanente a los súper ricos. Hasta la fecha, sólo los trabajadores -mediante despidos, congelamiento y rebaja de salarios, mayor explotación y peores condiciones laborales, destrucción de derechos, empeoramiento de la salud mental-, nos hemos llevado la parte más dura y dolorosa de la crisis. Crisis del gran empresariado que aumenta sus ganancias privadas a nuestra costa.”

La CCU es, precisamente, una de las principales empresas del grupo económico más rico que actúa en Chile.

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