Trabajadores de Plasco solidarizan con Comité de Cesantes de Quilicura y campamento en Batuco

“La solidaridad surgió en nosotros como una toma de consciencia respecto de la desigualdad y la injusticia social”, afirmó Juan Esteban Alarcón, Presidente del Sindicato de la planta Plasco.

El Presidente del Sindicato de Plasco, Juan Esteban Alarcón, que hace parte de la Federación CCU, relató que la primera iniciativa solidaria en tiempos de crisis sanitaria, social y económica, arrancó con la recolección de dinero y víveres entre socios de la organización y trabajadores en general de la planta.

“Nos concentramos en colaborar con el Comité de Cesantes de Quilicura primero y luego, de manera más amplia, con el ropero y la olla común de un campamento de personas sin techo de Batuco. Lo importante es que los aportes se hacen a nombre de los trabajadores de Plasco, no sólo de mi sindicato en particular”, explicó el dirigente.

“La señora María del campamento de Batuco es la responsable de la olla común. Y ella mismo carece de cocina. Afortunadamente, logramos conseguirle una cocina digna que espero pronto ir a dejársela”, contó Alarcón.

“La solidaridad surgió en nosotros como una toma de consciencia respecto de la desigualdad y la injusticia social. Vemos a toda esa gente, igual que nosotros, que trabajaba y que de un día para otro, se quedó sin salario ni ingresos. Esta crisis ha desnudado la pobreza que estaba oculta, incluso entre las personas mayores que no tienen qué comer, ni para los medicamentos, ni para los cuidados básicos que requieren, y que viven junto a nuestra propia casa”, continuó el sindicalista.

-¿Y cómo prosigue el ejercicio de apoyo y colaboración?

“Se multiplica. A quienes tendemos la mano son grupos de personas que necesitan hasta madera para hacer fuego y calefaccionarse. Lo mismo ocurre con el agua. Ahora hicimos los recursos para llevar a Batuco gas en cilindros. El objetivo es que cada vez más compañeros del trabajo se sensibilicen frente a las horas dolorosas que atraviesan nuestros semejantes y que la solidaridad por fin se vuelva costumbre.”

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