Pdte de la Federación: “Donde hay sindicatos jugados, los trabajadores sí cuentan con protección”

En días recientes el Presidente de la Federación, Rodrigo Oyarzún, fue entrevistado por el programa Primera Línea de la Radio Nuevo Mundo de la Patagonia. Allí el dirigente abordó temas centrales de la contingencia laboral.

En el programa Primera Línea, el máximo dirigente de la Federación planteó que, “Como organizaciones de trabajadores de clase, advertimos claramente que el Gobierno, aprovechando estos meses de pandemia, ha avanzado en su agenda en contra de los intereses de nuestro pueblo, incluso más que en los dos años que lleva en La Moneda. Por ejemplo, hace alrededor de un mes se aprobó la Ley de Teletrabajo, una legislación que vulnera los derechos de los asalariados y deja al arbitrio del empleador los horarios de labor. Hasta los costos básicos de luz, conexión de Internet, alimentación, etcétera, se ahorra el dueño”.

El dirigente agregó que, “Se aprobó la llamada Ley de Protección al Empleo, que en realidad es de protección de los intereses del empleador, y la cual ha redundado en que aproximadamente un millón de trabajadores han debido recurrir al Seguro de Cesantía. Y sabemos muy bien que nadie puede subsistir decorosamente con ese seguro, proveniente de los propios ahorros del asalariado”.

Sobre el campo de la institucionalidad laboral, Rodrigo Oyarzún dijo que “los Tribunales del Trabajo se encuentran prácticamente detenidos, sin audiencias. Igualmente la Corte de Apelaciones y la misma Corte Suprema se están desempeñando de manera ralentizada, lenta. Y ni hablar de la Dirección del Trabajo, que está cumpliendo sus funciones al mínimo, casi inoperante, apenas haciendo trámites en línea. Y su misión de fiscalización de las violaciones a la legislación laboral en los lugares de trabajo, se ha vuelto nula. Desde la institucionalidad los trabajadores están absolutamente desprotegidos en Chile”.

-¿De qué modo pueden defenderse los empleados ante la ofensiva empresarial?

“Lo cierto es que donde existen sindicatos sólidos, jugados y honestos, los trabajadores sí cuentan con una superior protección laboral.”

-¿Qué coyuntura encara el pueblo trabajador?

“Estamos enfrentando, tanto una crisis sanitaria, como una feroz crisis del capital. Los cálculos más optimistas señalan que en los momentos más álgidos de la crisis, el país puede sufrir la cesantía de dos millones de personas. Los pronósticos más pesimistas, hablan de 3 millones de desempleados.

Ante la que podría ser la peor crisis en la historia del régimen capitalista, al pueblo trabajador sólo nos cabe escalar rápidamente en organización. De una crisis de tales dimensiones, no podemos salir con el mismo sistema que la provocó.”

-¿Cuál ha sido la conducta del Gobierno y del empresariado en estos momentos?

“Los trabajadores sabemos cuándo a las empresas les está yendo bien y cuando no. Por tanto, somos capaces de tomar las decisiones más adecuadas respecto de los distintos contextos. Sin embargo, lo que busca el Gobierno y la Confederación de la Producción y el Comercio, CPC, es dejar absolutamente de lado el papel de los sindicatos. En términos estratégicos, es difícil distinguir los intereses privados del gran empresariado con las políticas adoptadas por el actual Gobierno. Ello se observa peligrosamente en la apertura del retail y el gran comercio minorista, a contrapelo de las medidas sanitarias que demanda el cuidado de la población.”

-¿Cómo se vivió el pasado Primero de Mayo en pandemia?

“Se organizó en condiciones especiales, pero con la certeza de que era preciso realizar un acto de denuncia, tomando los recaudos sanitarios pertinentes. Lo que acordamos en la CUT fue que, terminado el discurso transmitido remotamente por la Presidenta de la Central, Bárbara Figueroa, un grupo limitado de dirigentes efectuaríamos una acción de propaganda frente a La Moneda. A las afueras de la sede de la CUT nos estaba esperando un número extraordinario de Fuerzas especiales de Carabineros. La represión en nuestra contra fue instantánea. 20 dirigentes fuimos detenidos y trasladados a la Tercera Comisaría de Santiago-Centro, violando todos los protocolos sanitarios dictados por el propio Gobierno.”

-Se ha instalado una especie de contradicción entre economía y salud…

“A la inmensa mayoría de los empleadores de mirada estrecha y cortoplacista, le preocupan bien poco las condiciones laborales de los trabajadores bajo una situación tan extraordinaria como el Covid19. Y en consecuencia, no toman ningún recaudo, y sólo están concentrados en la ganancia inmediata a costa de la salud de los empleados. Una minoría del empresariado, con una perspectiva económica de más largo plazo, sí, efectivamente, ha tomado medidas sanitarias para evitar el contagio. Esa minoría sabe que si cunde la pandemia en sus negocios, es segura la debacle de sus ganancias. Un trabajador enfermo, no puede producir.”

-Al respecto, tú has señalado que los empleados viven una suerte de ‘extorsión’ laboral…

“La verdad es que los trabajadores sufren un permanente chantaje. Si se quedan en casa para cuidar su salud y no asisten al trabajo, no reciben su salario, son despedidos y no pueden llevar el sustento a sus hogares. Entonces, coaccionado por la indefensión en materia de derechos sociales en tiempos de pandemia, el trabajador arriesga su salud y la de su familia para tener cómo sobrevivir.”

-Y en el plano político institucional, ¿cómo observas el panorama?

“El rol de la oposición parlamentaria ha sido vergonzosa. Yo creo que no existe oposición. O que tiene miedo, que es igual. Se han remitido a sancionar los proyectos del oficialismo independientemente de que esas medidas atenten contra los intereses del pueblo. Si la oposición no da un giro veloz en su conducta y posiciones, terminará todavía más desacreditada de lo que está. Y esa crítica, desde la población, es transversal.

Yo creo que existen sectores de la oposición que están sumamente cómodos con el actual sistema antipopular y son parte de la oligarquía. Como también hay honrosas excepciones.

-Con la pandemia, muchos parecen haber perdido de vista la posibilidad de un cambio constitucional…

“El origen de gran parte de los problemas sociales es la Constitución de la Dictadura que es preciso cambiar. La pandemia no nos puede hacer olvidar que en breve se realizará el plebiscito constituyente.”

-La crisis económica es una patología capitalista ya en curso y que tiende a intensificarse…

“Frente a la crisis económica mundial, yo veo que existen dos salidas posibles: o los trabajadores y el pueblo logramos superiores niveles de organización y unidad para resistir sus efectos; o el capitalismo se fortalece. La crisis le está permitiendo a muchas empresas realizar experimentos gratuitos, como el trabajo remoto. Ello les sirve para ajustar sus costos salariales con el fin obtener mayores ganancias, reduciendo plantillas laborales y aplicando teletrabajo. Y este es uno de los fenómenos capitalistas que los trabajadores no podemos permitir.”

Primera Linea del 04 de mayo con la participación de Dalivor Eterovic y FErnando Bahamonde, hoy invitado Rodrigo Oyarzún consejero nacional y del comité ejecutivo, es además presidente de la federacion de trabajadores de la CCU

Posted by Radio Nuevo Mundo Patagonia 104.7 FM Punta Arenas on Monday, May 4, 2020

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