¿Y quién pagará la corona en el trabajo? / Opinión

El empleador no se puede sustraer de su obligación principal de garantizar la vida y la salud de los trabajadores, y si hay costos el empleador deberá asumirlos.

Sabemos que el trabajo es un acuerdo entre empleador y trabajador, en condiciones normales que se establecen en derechos mínimos, entre otros los derechos fundamentales como todo ser humano, por ejemplo, el art. 2 de nuestro código incorpora claramente algunos derechos humanos al interior de la empresa.

Es de toda lógica que: “El empleador estará obligado a tomar todas las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y salud de los trabajadores, informando de los posibles riesgos y manteniendo las condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también los implementos necesarios para prevenir accidentes y enfermedades profesionales.”, lo anteriormente leído, es textual del art.184 de nuestro código laboral. Por lo tanto, si tú creías que era por ética o buena voluntad del empresario tomar medidas para la vida y salud, también lo es por imperativo legal que el empleador tiene la obligación de tomar las medidas necesarias para proteger eficazmente la vida y la salud de los trabajadores. Por ser esta normativa de aquellas de orden público son indisponibles para las partes, de tal forma que el empleador no se puede sustraer de su obligación principal de garantizar la vida y la salud de los trabajadores, y si hay costos el empleador deberá asumirlos, de todas las medidas, procedimientos, implementos o insumos necesarios para garantizar la vida y la salud de los trabajadores, y, además, está prohibido al empleador traspasar directa o indirectamente al trabajador estos costos.

La gerencia también está obligada a informar a los trabajadores de los posibles riesgos y o condiciones que puedan afectar la salud. En este sentido resulta coherente que los empleadores no sólo deben informar a los trabajadores de los riesgos del coronavirus, sino que, además, está obligado a la implementación de protocolos y medidas para tratar la emergencia sanitaria de hoy.

Es importante que el trabajador este bien informado y tenga la certeza que puede trabajar tranquilo por las medidas implementadas, de lo contrario puede caer en un estado de ansiedad, confusión o miedos, tema que incrementa el riesgo psicosocial de doble presencia en el trabajo, que lo distrae del cumplimiento adecuado de sus funciones, y, eventualmente, este estado de confusión puede aumentar los índices de accidentabilidad.

Podemos estimar que es fundamental la información en el trabajo respecto al Coronavirus y el no contar con ello genera una relación directa con el aumento de las tasas de accidentabilidad y enfermedades profesionales, incluyendo el aumento de los riegos de contagio. Los sindicatos deben ser garantes y exigir la claridad e información necesaria.

Respecto a que se suspenda el trabajo y al trabajador se le envíe a su casa; en este caso debemos hacer presente que no existe una regulación específica en la ley en Chile, no obstante, lo cual, por corresponder tal medida a una decisión sanitaria de la autoridad política, no es menos cierto que en tal decisión se debe regular esta materia, que, la mirada de los sindicatos es que; no es, ni puede ser costo de los trabajadores. Por ejemplo, la autoridad ya determino que los mayores de 75 años y en la empresa en la que trabajamos determino enviar a cuarentena a los mayores de 65 años, esto no por decisión del trabajador sino por decisiones de autoridades, es así que sostener que la suspensión eventual de la relación laboral, corresponde a una decisión directa de la empresa es errado, y de encontrarse en dicha situación resulta evidente que es el empleador quien debe asumir los costos de la suspensión de la relación laboral, ya que no existe norma alguna que lo faculte a realizar dicho descuento y, por lo demás, nos encontramos bajo la figura de un trabajador en jornada pasiva, es decir, que está a plena disposición del empleador sin realizar labor, por causas ajenas que no le sean imputables (inciso 2° artículo 21 de nuestro código laboral).

En este punto se debe estar alerta que ya surgen casos en los que ciertos empleadores o mandos medios están suspendiendo la prestación de servicios imponiendo al trabajador que se tome feriado legal por vacaciones, lo que es absolutamente ilegal ya que el origen de la suspensión de la relación laboral es la pandemia y no un periodo estival, lo que es evidente, y aparece evidente el acto de mala fe del empleador de traspasar los costos a los trabajadores, lo que consideramos es absolutamente ilegal.

Las organizaciones sindicales debemos estar atentos y ser voz de conciencia en la comunidad, evitar atropellos o aclarar conceptos a algunos empleadores o mandos medios que creen que el Rey lleva puesto un lindo traje de hilos de oro y gemas, y sólo lleva una CORONA.

Espero les haya resultado interesante, es un breve análisis tomado de diferentes textos que circulan, consultas e inquietudes, y de la experiencia propia en el ámbito de liderazgo laboral, ojalá les sirva ante la realidad que estamos viviendo en estos días.

Saludos fraternos

Luis (Nino) Mundaca S.
@Nino_Mundaca

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