Presidente de empleados de CCU fundamenta peligros para salud de trabajar más de 40 hrs semanales

La exposición de Rodrigo Oyarzún se efectuó frente a la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados

El lunes 22 de julio, en el ex Congreso Nacional de Santiago, la Federación de la CCU fue parte del equipo de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, que presentó ante la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados los fundamentos que respaldan el Proyecto de Ley que busca rebajar de 45 a 40 horas semanales la jornada laboral.

El Presidente de la organización de asalariados de la CCU, Rodrigo Oyarzún, acompañado de Luis Mundaca, expresó los argumentos ligados a los beneficios en materia de salud que comportaría la aplicación concreta de la iniciativa legislativa.

Oyarzún aclaró que, “Nosotros vemos el trabajo no como un fin en sí mismo, sino como un medio para el bienestar de nuestras familias y la comunidad. En consecuencia, son prioritarias las más óptimas condiciones de trabajo para la buena salud de todos nosotros”.

Armado de las últimas y más contundentes investigaciones científicas realizadas sobre el ámbito, Rodrigo Oyarzún indicó a los parlamentarios que, “el factor tiempo resulta esencial, ya que gran parte de él lo invertimos en nuestro desempeño laboral; en períodos de traslado de ida y vuelta; en tiempos de acondicionamiento; de vestirnos adecuadamente y en las distintas unidades de cantidad de tiempo dedicadas a la producción o servicios en sí. Lo anterior afecta e impacta en la salud física y mental de los seres humanos que trabajamos”. Y para ilustrar la afirmación, Oyarzún precisó que, “Prácticamente dos trabajadores mueren a diario en contextos laborales en Chile, y los accidentes son una realidad cotidiana. Sin contar con las cifras negras que ni ustedes, autoridades, ni nosotros conocemos, y que corresponden a los números del Instituto de Salud Laboral”.

Riesgos psicosociales y estrés laboral

Respecto de los peligros que comporta el desempeño laboral en jornadas superiores a las 40 horas semanales, el máximo dirigente de los trabajadores de la CCU explicó que, “Los riesgos psicosociales se derivan de las deficiencias en el diseño, la organización y la gestión del trabajo, así como de un escasa preocupación de la salud ocupacional, y pueden producir efectos psicológicos, físicos y sociales negativos, como el estrés laboral, el agotamiento o la depresión”, y agregó que, “Algunos ejemplos de condiciones de trabajo que comportan riesgos psicosociales son las cargas de trabajo excesivas; las exigencias contradictorias y falta de claridad de las funciones del puesto; la falta de participación en la toma de decisiones que afectan al trabajador y la ausencia de influencia en el modo en que se lleva a cabo el trabajo; la gestión deficiente de los cambios organizativos, e inseguridad en el empleo; la comunicación ineficaz, falta de apoyo por parte de la dirección o los compañeros; y el acoso psicológico y sexual, y la violencia ejercida por terceros”.

Rodrigo Oyarzún, junto con enumerar los profundos peligros que considera una extensa jornada laboral, propuso que dichos problemas, “se pueden abordar de la misma manera lógica y sistemática que otros riesgos para la salud y la seguridad en el lugar de trabajo. De hecho, y para ejemplificar, en la planta de la CCU, cuando se implementó la reducción de la jornada laboral de 48 a 45 horas, aumentó la producción y los operarios por primera vez contaron con un día libre para destacar a la recreación y a su familia”.

Los trabajadores son los protagonistas

Ajustado a la convicción del papel indispensable que juegan las y los asalariados en la planificación y ejecución de iniciativas para paliar los nefastos efectos sanitarios de jornadas laborales atentatorias de los derechos humanos y sociales, Rodrigo Oyarzún dijo que, “Aunque sobre los empresarios recae la responsabilidad jurídica de garantizar que los riesgos en el lugar de trabajo se evalúen y controlen adecuadamente, resulta estratégico que los trabajadores participen protagónicamente en este ámbito sanitario. Los trabajadores y sus representantes son quienes mejor comprenden los problemas que pueden producirse en su lugar de trabajo. Sólo el reconocimiento de su rol cardinal garantizará que las medidas adoptadas sean apropiadas y eficaces”.

El dirigente de la multisindical de la CCU aseguró a los congresistas que, “Es necesario considerar que el organismo humano no tiene un comportamiento ni un rendimiento homogéneo a lo largo del día, sino que, por el contrario, es cíclico. Es por esto que existe una necesidad fisiológica de combinar momentos de actividad física y psíquica con momentos de descanso”, y añadió que, “Desde el punto de vista biológico los rendimientos se vuelven decrecientes a partir de determinados límites y además la motivación subjetiva es baja para mejorar el rendimiento frente a una jornada de muchas horas. También las jornadas laborales muy extensas, además de rutinarias, conducen a errores y pueden producir tensión y/o somnolencia, y accidentes. Las condiciones de trabajo y exposición a diversos agentes (químicos, físicos, posturales, etc.), se pueden potenciar entre sí”.

Rodrigo Oyarzún terminó su intervención en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, manifestando que, “desde una perspectiva humanista y para colaborar con el mejoramiento de las condiciones materiales y derechos sociales de las comunidades, con una mayor disponibilidad de tiempo libre no ganarán sólo los trabajadores y sus familias. La ganancia no se circunscribe a las relaciones más estrechas de las personas, sino que la totalidad de las relaciones sociales de vida en el país se verá favorecida. Señores diputados y diputadas, contribuyamos en dar más tiempo a la salud para caminar hacia la felicidad de los trabajadores”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *